Hace menos de un año logró que la langosta de Juan Fernández obtuviera denominación de origen y ahora Jeannette von Wolsfersdorff, la empresaria alemana casada con Cristoph Schiess del grupo Transoceánica, va por más. En trámite tiene dos proyectos: denominación de origen para el cangrejo dorado de la isla Robinson Crusoe y otro que busca categoría de “reputación” para el atún de Isla de Pascua.

  • 20 junio, 2012

Hace menos de un año logró que la langosta de Juan Fernández obtuviera denominación de origen y ahora Jeannette von Wolsfersdorff, la empresaria alemana casada con Cristoph Schiess del grupo Transoceánica, va por más. En trámite tiene dos proyectos: denominación de origen para el cangrejo dorado de la isla Robinson Crusoe y otro que busca categoría de “reputación” para el atún de Isla de Pascua.

“La identidad de un país está muy ligada a sus productos únicos. Francia con el champagne, España con el jamón serrano e Italia con la pasta, la trufa y el parmesano”, advierte la empresaria, quien no entiende cómo en Chile sólo están registrado el limón de Pica y la langosta de Juan Fernández.

Ingeniosa como es, Jeannette Vwolfersdorff llevó hasta las oficinas del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual, donde se piden las solicitudes, un mismísimo cangrejo dorado (en la foto, junto al alcalde de Juan Fernández, Leopoldo González; el senador Francisco Chahuán; el abogado Gonzalo Sánchez y parte del equipo de trabajo). En enero pasado llevó el atún.

“Además de contribuir a registrar el “ADN comercial” de Chile, resulta importante promover y cuidar más los recursos marítimos. En Chile somos mar, más que tierra. Registrando sus productos creemos que habrá más conciencia de nuestro patrimonio, promoviendo una pesca y un comercialización más sostenibles”, dice la empresaria.