Es sabido que los ministros viven estresados por aparecer en los medios de comunicación, desplegar sus agendas y ser bien evaluados en las encuestas. Para el Presidente es un piso mínimo, un “desde”. Por eso, la última encuesta Cadem fue una mala noticia para el gobierno en general, pero para varios ministros en particular. Uno […]

  • 30 agosto, 2019

Es sabido que los ministros viven estresados por aparecer en los medios de comunicación, desplegar sus agendas y ser bien evaluados en las encuestas. Para el Presidente es un piso mínimo, un “desde”. Por eso, la última encuesta Cadem fue una mala noticia para el gobierno en general, pero para varios ministros en particular. Uno de ellos se sintió un poco víctima de la situación. Se trata del ministro de Vivienda, Cristián Monckeberg, que quedó bajo la barrera del 50%. Sufrió una caída de seis puntos y, según se comenta en los pasillos de La Moneda, fue efecto del “factor Monckeberg”. En estos días marcados por el debate de la jornada laboral, el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, no solo ha estado en la primera línea de fuego, sino que también bajó cuatro puntos en el sondeo de opinión y su aprobación es de apenas 35%. ¿Y qué tiene que ver una cosa con otra? Bueno, que según ha comentado Cristián Monckeberg a algunos cercanos, “está frito y está pagando el pato de la discusión laboral porque la gente no los distingue bien”. Un poco el mismo problema que viven los Kast: Felipe y José Antonio.