Dentro de un terreno de 3 hectáreas emplazado en pleno Huechuraba, a pasos de la Ciudad Empresarial, el empresario Félix de Vicente –a través de su firma Rotortec-, junto a su socio Juan Riesco, desarrollan Helipuerto Santiago, el primer espacio en Chile que ofrecerá servicios de aterrizaje, guarda y mantención de estas naves. El nuevo “aeropuerto” tendrá capacidad para 20 aparatos fijos y además recibirá a los que llegan por emergencias y a extranjeros. En enero empieza el vuelo.

  • 26 septiembre, 2018

El concepto se les quedó grabado en la cabeza. En 2014, Félix de Vicente maqueteaba en su mente cómo debía ser un helipuerto dentro de Santiago. Recién finalizaba su trabajo como ministro de Economía del primer gobierno de Sebastián Piñera y tenía decidido que quería invertir en la creación de un lugar para que los helicópteros que lleguen a Santiago puedan aterrizar sin problemas.

Lo planteó a un grupo de empresarios conocidos, todos dueños de estas naves, y uno de ellos dijo: “Debe ser como una ciudad del helicóptero, con servicios de garaje, limpieza, tecnología, arriendo, venta… todo lo que tenga que ver con este mundo, debe estar concentrado en un solo lugar”.

Con esa idea en mente, su imaginación comenzó a volar.

El despegue

En 2014, Félix de Vicente terminaba su gestión en el aparato público: primero asumió como director de ProChile, tras ser reclutado por el entonces canciller Alfredo Moreno, a quien conoció como profesor en la Universidad de Chile en los años 80, entidad donde estudió Ingeniería Comercial con mención en Economía. Y en 2013, luego de que Pablo Longueira dejara el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, fue él quien lo reemplazó en esa cartera.

“Después de haber estado en el sector público, comprobé que había una necesidad de que Santiago tuviera un gran helipuerto. Uno ve ciudades como Buenos Aires, que tienen cuatro o cinco, y aquí no hay nada. Entonces cuando vienen visitas extranjeras, no entendían que en la capital de Chile no hubiera un lugar para poder hacer conexión vía aérea con hoteles, aeropuertos, a otras ciudades, etc.”, indica De Vicente, quien explica que hay cerca de 400 de estas naves, entre comerciales y privadas, volando en Chile.

Hoy, aterrizan en helipuertos privados, frigoríficos, hoteles, edificios de oficinas u otros lugares, como el Aeródromo de Tobalaba o el Centro de Planeadores de Vitacura, donde, por ejemplo, el presidente Sebastián Piñera guarda su helicóptero. “Pero no hay un lugar donde pueda llegar cualquiera, donde se haga mantención y sea 100% pensado ofrecer todos los servicios que se requieren: desde bencina, arreglos técnicos y clases”, relata el empresario, quien el año 2007 decidió aprender a volar.

“Es clave para el desarrollo de la ciudad, así como para el turismo de lujo. Nos suma como capital de Chile tener un helipuerto para volar a Santa Cruz, a centros de esquí, a la playa…”, agrega.

Junto a Alejandro Simonetti, su socio en Rotortec –firma que ofrece servicios como escuela de vuelo y turismo a través de los cuatro helicópteros que poseen–, buscaron qué locaciones contarían con los requisitos necesarios para convertirse en pista de aterrizaje y hangares. “Vimos ubicaciones que fueran alejadas de poblaciones de ciudadanos, y que no tuvieran impacto en que por ahí sobrevolaran y posaran las naves. Así dimos con este lugar”, relata De Vicente desde un terreno de tres hectáreas emplazado en pleno Huechuraba, a pasos de Espacio Riesco, Ciudad Industrial y Parque del Recuerdo.

El sitio pertenece a un viejo conocido: el empresario Juan Riesco, quien heredó varias hectáreas de la comuna, en donde ha levantado diversos proyectos, como carting de autos, estacionamientos, bodegajes y canchas de golf. Fue precisamente en ese lugar donde conoció, peloteando en un green, al exministro de Economía.

“Me planteó la idea y coincidí en que era una necesidad”, explica Riesco. Crearon una sociedad en la que acordaron que Rotortec pondría la plata, mientras que Riesco cedería los metros cuadrados. En total, estiman que la inversión será de 200 mil UF.

En 2015 iniciaron el proceso de autorización en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el año pasado fueron a hablar con el alcalde, el PPD Carlos Cuadrado.

“Se están construyendo los lazos”

El exministro de Economía reconoce haber estado preocupado hace un par de semanas cuando el gobierno dio a conocer su proyecto de modernización tributaria y parte importante de la oposición manifestó su rechazo al proyecto. “Veo que con el tiempo las cosas han cambiado. Hay mayor reflexión, se están tendiendo puentes y se están construyendo los lazos que se requieren para que esta iniciativa sea aprobada”, indica.

-¿Cree que tendrán los votos?

-Con unos poco votos de la oposición, el proyecto de ley va a poder ser aprobado. Se requiere de tres senadores y seis diputados que piensen de forma razonable, gente con sentido común que se preocupe del crecimiento del país. Los parlamentarios se dan cuenta de que la economía se mueve en gran medida por lo que pasa con la pequeña y mediana empresa, y que la reforma tributaria viene a fomentar la actividad y el emprendimiento, que son los factores que mueven el empleo y la economía. La mayoría de los actores políticos que toman decisiones en el país coinciden en que la reforma tributaria que hubo en 2014 fue bastante mala y si queremos volver a crecer, se requiere una reforma que incentive el ahorro y la inversión, a diferencia de la anterior que fomentaba el consumo.

-Pero hay algunos que dicen que tal cual no la aprueban…

-La oposición está sacando cálculos y se están dando cuenta que si rechazan una reforma tributaria, los costos políticos los van a tener que pagar ellos. Por lo mismo, van a tener que buscar dialogar para que se reactive la economía y volvamos a tener un 5% de crecimiento.

-¿Ha conversado con ellos?

-Sí, con algunos de forma esporádica. Hace unos días estuve con el senador Carlos Montes y, en general, lo que me manifiestan es que están preocupados porque la aprobación es muy mala y en la medida que no empiecen a dialogar va a ser cada vez peor. Los chilenos lo que quieren es que las autoridades conversen y aprueben buenas iniciativas para el país, no que se enfrenten y frenen los avances que se requieren.

-¿Participa en algo relacionado a este gobierno?

-Estoy en el consejo de Desarrollo Urbano y en la fundación Artesanías de Chile. Y tal vez pueda incorporarme en algunos proyectos puntuales ad honorem. Aun no puedo decir de qué se tratan.

-¿Cómo evalúa este segundo gobierno de Sebastián Piñera?

-Este gobierno lo está haciendo mejor que la vez pasada porque integró más gente con experiencia que la primera vez. Por lo tanto, la ciudadanía lo está tomando con más valor. En Cadem, el presidente ahora recuperó la aprobación, que había bajado, y eso es difícil que suceda en tan corto plazo. La gente está comprendiendo que los cambios se van a ver reflejados en mejores salarios y empleos. Va a tomar un año en recuperar la economía, no va a ser fácil, pues fue bastante golpeada en la administración anterior.

¿Por qué Huechuraba?

Félix de Vicente conoce Huechuraba al revés y al derecho. A principios de los años 2000 fundó junto a su amigo Ignacio Cueto, la compañía Kitchen Center, proveedora de equipamiento de cocina que se instaló en una fábrica en pleno sector El Salto, donde hoy está su oficina y el showroom donde exhibe los artefactos. Por lo mismo, está convencido de que este es el lugar donde debería instalarse el helipuerto. Y se lo planteó al alcalde Cuadrado, quien por su parte, lo presentó a la Dirección de Obras de la municipalidad. En enero de este año dieron el visto bueno. “Tenemos cerros que en los veranos se incendian, un cuartel de la PDI aledaño a este terreno, autopistas que cuando hay accidentes requieren transporte rápido, la Pirámide que a veces no permite el traslado en tiempo eficaz, Ciudad Empresarial… muchos factores que si sumábamos, nos hacían concluir que este era un buen lugar para un desarrollo de esta naturaleza”, relata el edil de la comuna.

Además, asegura, “el proyecto me pareció interesante porque está en la línea con lo que queremos hacer como comuna: que Huechuraba sea un referente de modernidad y desarrollo”.

Así, los nuevos socios comenzaron hace dos meses a construir Helipuerto Santiago. Reclutarona Francisco Fluxá, un conocido piloto que trabaja en Rotortec hace años y que será el gerente general de esta iniciativa (Félix de Vicente es el presidente), y cerraron una alianza con Enex, firma que ofrecerá servicios de bencina permanente. La operación de vuelos fluctuará entre las 9 de la mañana y las 6 de la tarde, pero de todas formas están habilitando la pista para que puedan contar con aterrizajes nocturnos, en casos de emergencia.

Su idea es en enero tener hangares para los helicópteros y empezar a operar. En un principio utilizarán una de las tres hectáreas disponibles, donde tienen espacio para 30 helicópteros (ya tienen 20 inscritos), que deberán pagar un arriendo mensual de 25 UF el biala, y 50 UF el tripala. Y desde ya, piensan en la expansión para 2019.

“Dependiendo de la demanda, el uso y la convivencia con vecinos, creceremos”, indica De Vicente. A lo que el alcalde añade: “No debiera haber problemas con vecinos. Están los permisos y, aunque toda iniciativa siempre genera dudas, cuando un proyecto está bien diseñado, los miedos se disipan”.