Pocos días antes de que Endesa y Colbún ingresaran a la Conama el estudio de impacto ambiental de las centrales en Aysén, la ONG Greenpeace decidió iniciar una de sus últimas cruzadas en contra de las represas. Bajo el nombre “Ciberactivistas, salvemos la Patagonia”, la organización inició el envío de un mail con la capacidad […]

  • 2 septiembre, 2008

Pocos días antes de que Endesa y Colbún ingresaran a la Conama el estudio de impacto ambiental de las centrales en Aysén, la ONG Greenpeace decidió iniciar una de sus últimas cruzadas en contra de las represas. Bajo el nombre “Ciberactivistas, salvemos la Patagonia”, la organización inició el envío de un mail con la capacidad de redirigirse a las casillas personales de la ministra de Medioambiente, Ana Lya Uriarte, el director ejecutivo de la Conama, Alvaro Sapag, y el director regional de la Conama de Aysén, José Pablo Sáez.

Aunque la iniciativa pudo haber pasado como una más, la verdad es que fue el principio de una serie de dificultades para estas autoridades. Supimos que en un comienzo las casillas recibían una cantidad de 8 mil correos diarios, los que hacían colapsar el sistema completo de estas instituciones. Lo peor, fue que varias de las autoridades copiadas utilizan Blackberry, por lo que en más de una ocasión debieron apagar sus aparatos para evitar la saturación.

En la Conama confidenciaron que los problemas en la banda ancha de la institución fueron de tal magnitud, que se vieron obligados a crear un respaldo, redireccionando estos correos a una casilla adicional, antes de que aterrizaran en los mail de las autoridades mencionadas.