La cosa está que arde entre la familia Rabat y José Yuraszeck. Todo partió en junio del año pasado, cuando la Viña Undurraga inscribió en el Departamento de Propiedad Industrial (DPI) –hoy llamado Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi)– la marca Frenesí, un cóctel espumoso a base de mango y arándano, lo que encontró reparos […]

  • 17 febrero, 2009

La cosa está que arde entre la familia Rabat y José Yuraszeck. Todo partió en junio del año pasado, cuando la Viña Undurraga inscribió en el Departamento de Propiedad Industrial (DPI) –hoy llamado Instituto Nacional de Propiedad Industrial (Inapi)– la marca Frenesí, un cóctel espumoso a base de mango y arándano, lo que encontró reparos en la familia Rabat, dueña de la marca Fresita, un vino espumoso con concentrado de fresa chilena, que mantuvieron tras vender en 2004 su marca Manquehuito a la Viña San Pedro.

El problema es con la imagen de ambos productos, cuya presentación no cayó nada bien al interior de la Viña Casal de Gorchs, con que operan los Rabat, por considerar que son notoriamente similares. Sobre todo, porque Fresita es una marca que está vigente comercialmente desde 2000 y que ha demostrado una buena aceptación del público, principalmente en el extranjero. De hecho, el eslogan publicitario de este producto está muy asociado a la Patagonia chilena y a las particularidades de la fruta y los insumos locales.

Así fue como el 4 de noviembre pasado –último día en que se podían formular objeciones a la solicitud– los Rabat iniciaron un proceso de oposición ante la autoridad, bajo la asesoría del abogado Francisco Javier Silva, del estudio Silva y Cía. A fines de marzo tendría que haber novedades sobre la oposición en la Inapi.