Lo planteó el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en Capital (edición 288) y desde entonces ha acaparado gran parte de las columnas de opinión, análisis, comidillos y peleas políticas. La “nueva derecha” vendría a romper esquemas y a crear una suerte de marco ideológico para lo que muchos pensaban que no era más que gobernar sin quebrar huevos en lo que a encuestas se refiere. Movida brillante del jefe de gabinete, comentaron de inmediato analistas: a su reconocida astucia política sumó un aura de cientista y consiguió –de paso- superar la temática de la seguridad ciudadana a la cual varios quieren relegarlo.

  • 16 noviembre, 2010

Lo planteó el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, en Capital (edición 288) y desde entonces ha acaparado gran parte de las columnas de opinión, análisis, comidillos y peleas políticas. La “nueva derecha” vendría a romper esquemas y a crear una suerte de marco ideológico para lo que muchos pensaban que no era más que gobernar sin quebrar huevos en lo que a encuestas se refiere. Movida brillante del jefe de gabinete, comentaron de inmediato analistas: a su reconocida astucia política sumó un aura de cientista y consiguió –de paso- superar la temática de la seguridad ciudadana a la cual varios quieren relegarlo.

En la UDI, como era de esperarse, el asunto cayó pésimo. De partida, cambiaron el nombre a “nueva mayoría social”, generada por ellos y su vocación poblacional. Pero no sólo la autoría preocupó en la sede de avenida Suecia, sino también el apronte presidencial que supuso el manifiesto Hinzpeter a ojos del electorado. Frente a ello, dos caminos a seguir: primero, reiterar el liderazgo de Joaquín Lavín en esta materia; segundo, invitar al ministro Golborne a su convención, darle protagonismo, una extensa sobremesa y la tentación de incorporarlo a sus filas.

Hinzpeter, Lavín y Golborne tomaron así sus posiciones. Y a poco andar, comenzaron a llegar a la pista los candidatos no ministros. A la semana, el RN Andrés Allamand volvió a entrar al ruedo pidiendo acuerdo de primarias para definir candidato presidencial de la derecha; algo que, a todas luces, le conviene. Y a las pocas horas, su par Alberto Espina pidió que quienes quieran ser candidatos dejen los ministerios…Señales de una derecha ansiosa, por decir lo menos. A tres años y un mes de las próximas presidenciales.