Ayer a través de Instagram TV, la editora general de Capital, María José López entrevistó a Thomas Kimber, fundador de la marca de anteojos Karün, quien aseguró que está trabajando en una alianza con Natgeo para lanzar una colección de anteojos. Este es un extracto de esa conversación.

  • 5 junio, 2020

Tras terminar sus estudios en ingeniería comercial, Thomas Kimber comenzó a cuestionarse su realidad: “lo que hacía, por qué lo hacía. No hacía algo que me apasionara y la vida tiene que ir acompañada de pasión”, relata.

Parte de sus reflexiones fue cuestionar el sistema de empresas que existe hoy. “Las empresas existen para ganar plata y para que el dueño de la empresa gane más plata. La forma de hacer eso es maximizar utilidades que implica producir lo más barato posible. pagar bajos sueldos, producir en países que viven en la pobreza, deforestación, contaminación del océano y del aire y yo no estaba de acuerdo con esto”, agrega.

El entendimiento de que existía una conexión intrínseca entre la naturaleza y el hombre, fue lo que le dio la energía para dedicar su vida a demostrar desde el ejemplo que se pueden hacer cambios. Así decidió -a los 19 años- emprender a través de Reforestemos Patagonia, fundación dedicada a plantar árboles nativos y a educar y concientizar sobre la recuperación de nuestros bosques.

“Observé fue la industria de la moda”, cuenta, “una de las tres más contaminantes del mundo. Y esa contaminación se puede ver de dos formas: en los procesos productivos que hay detrás de la ropa (qué materiales se usan, las condiciones de los trabajadores, los químicos) y la segunda tiene que ver con el mensaje. La industria de la moda llega a millones de personas con mensajes que van hacia el individualismo”.

Corría 2009 y la moda de ese momento, recuerda, eran los anteojos plásticos fosforescentes. “De repente dije ‘por qué estoy usando esto, son horribles’. Ahí me decidí a hacer un anteojo de igual o mejor calidad bajo una lógica totalmente distinta”, agrega. Así nació la marca de anteojos de madera Karün.

Entiendo que el comienzo fue difícil en temas de financiamiento. ¿El salto estuvo cuando Sebastián Piñera en su primer mandato compró anteojos de regalo para todos los presidentes?

-Sí, ese fue un hito importante para nosotros. Fue un saltito, pero después quebramos igual. Hemos tenido miles de dificultades, al igual que muchos emprendedores porque no es fácil. Yo partí a los 18 emprendiendo, Karún a los 21, no tenía nada de experiencia, tenía una ambición de formar una empresa. Levanté capital con inversionistas privados y en poco tiempo, por una mala gestión mía lleve a la empresa a la quiebra, teníamos deudas por todos lados, costos fijos altísimos, no tenía plata para pagar sueldos y empecé a entrar en esta rueda que llegaban los 28 de cada mes y tenía que pagar 15 millones de pesos en costos, no tenía capacidad productiva, acumulaba deuda, me estaba hundiendo. Fueron 13 meses en esa situación. Y en esa circunstancia nos salió la oportunidad de que el gobierno de Chile regaló como regalo oficial a todos los Presidentes nuestros anteojos de madera que eran hecho a mano acá en tiltil. Fue una buena oportunidad pero también un problema porque logramos entregar esos anteojos y empezamos a tener mucha visibilidad y nos llegaron pedidos y no teníamos capacidad productiva y nos metimos en más problemas.

-Karün ofrecía principalmente anteojos de madera y ahora han ampliado los materiales…

-En un principio los anteojos eran hechos de madera de árboles caídos de Temuco Pucón y Tierra del Fuego. Pero con el tiempo fuimos expandiendo nuestra línea. El 2015 sacamos los primeros anteojos hechos de plástico del océano, sobre todo redes de pesca y el 2017 hicimos los primeros anteojos hechos con jeans reciclados, aunque no los lanzamos al mercado.

-¿Por qué?

-Porque no logramos hacer que cumpliera los estándares de la calidad que nosotros teníamos, eran preciosos, el material era rico, pero no nos sentíamos seguros de que alguien los iba a poder usar toda la vida.

¿Cómo está la empresa financieramente? ¿Está estable?

-Sí, estamos en una situación muy distinta a cuando estábamos quebrados. La principal razón es porque hemos sabido sumar a personas que comparten nuestros valores. Tenemos socios tremendos en distintas partes del mundo: suecos, italianos, españoles, chilenos, colombianos… En este minuto del coronavirus que nos pegó fuerte al igual que todos, estamos bien. Yo te diría que todavía falta porque estamos con un crecimiento muy ambicioso, entonces todo lo que vamos generando, lo reinvertimos y seguimos levantando capital para seguir creciendo. Aún no estamos ganando plata, pero ese no ha sido nuestro objetivo. En los últimos 7 años el objetivo ha sido armar una cadena de valor, un proceso productivo que de verdad sea diferente a lo que existe. Trabajamos con comunidades rurales por ejemplo en Cochamó, donde en la playa de ahí hay mucho residuo como redes de pesca, está lleno de basura. Entonces, los emprendedores rurales de ahí recolectan estos residuos, nos lo venden y con ese ingreso que reciben, lo usan como capital semilla para empezar su propio emprendimiento.

Internacionalización

En Karün trabajan 26 personas, el equipo principal está en Puerto Varas, y tienen una oficina en Santiago, otra en Suecia y esperan abrir en Estados Unidos dentro de los próximos 12 meses. En Puerto Varas, dice, fabrican una colección que se hace a mano con madera nativa de árboles caídos, cuero de salmón, lapislázuli, y latas. Pero el grueso de la producción lo hacen en Italia y Turquía.

-¿Cuál es la meta para vender este año en unidades?

-Previo al coronavirus teníamos una meta muy distinta. El coronavirus nos pegó mucho porque está todo el retail cerrado en todo el mundo. La meta es vender 20.000 anteojos y antes la meta era 70.000 anteojos.

-¿El coronavirus los ha hecho replantear la manera de hacer negocios?

-La filosofía de Karün se ha potenciado con el coronavirus. Nuestro objetivo y propósito como empresa siempre ha sido poder ayudar acelerar esta transición hacia un nuevo paradigma y creo que el coronavirus está haciendo esto. Sí hemos cambiado los planes para este año. Queríamos salir más fuertes a las tiendas físicas y no se ha podido, pero nos ha dado el tiempo de fortalecer ciertos procesos internos y a potenciar nuestra plataforma de e-commerce .

Entiendo que hay una alianza que está por concretarse con National Geographic. ¿En qué consiste?

-Sí, es una premisa, no la hemos lanzado todavía, pero llevamos casi 2 años trabajando en esto. Es una colección en conjunto que se llama Natgeo by Karün. Natgeo es de las marcas que más respetamos y admiramos en el mundo, no solamente por la calidad y naturaleza de su contenido. El 30% de Natgeo es de National Geographic Society que es esta gran institución que financia exploraciones en el mundo científico, entonces desde la perspectiva de nuestro propósito como empresa es una tremenda alianza.

-¿Ellos entrarían a ser socios?

-No entran a ser socios. Es una colaboración que estamos lanzando en conjunto que tendría luz verde en septiembre de este año. Ha sido difícil generar el contenido estando encerrados, pero se viene muy entretenido. Es un material que venimos tratando de desarrollar hace mucho tiempo porque no es fácil técnicamente la fuente de reciclaje, te puedo adelantar que complementa al plástico, es más delgadito y se ve más elegante.