Desde que se fuera a vivir a Asunción, Paraguay, hace casi tres años, poco se sabe de él. Pero está a cargo de la vicepresidencia y gerencia general del Banco Sudameris, reclutado por el grupo inglés Abbeyfield Financial Holding, luego de adquirir el control de la institución. Se fue feliz y con el compromiso de […]

  • 23 febrero, 2007

Desde que se fuera a vivir a Asunción, Paraguay, hace casi tres años, poco se sabe de él. Pero está a cargo de la vicepresidencia y gerencia general del Banco Sudameris, reclutado por el grupo inglés Abbeyfield Financial Holding, luego de adquirir el control de la institución. Se fue feliz y con el compromiso de venir cada tres semanas a Chile, a objeto de no descuidar su cargo de presidente de Gémines Management Consulting (empresa de la cual aún tiene una participación mayoritaria).

Una vez allá, sin embargo, se encontró con que había tanto por hacer –y que los cambios al interior del mercado financiero paraguayo estaban siendo tan profundos– que por mucho tiempo no se le ha visto ni la nariz por acá… Y es que quien fuera gerente general del Banco Sudamericano por más de doce años no solo tuvo que transformar el banco al estilo de los nuevos dueños; también tuvo que enfrentar el desafío de limpiar cartera, mejorar la capacidad crediticia y bajar los índices de riesgo de la institución. Hoy, el Sudameris está entre los cinco primeros bancos de la plaza, con una participación de mercado de 8,1% en colocaciones y liderazgo en créditos hipotecarios y de consumo.

No ha sido su única victoria. Hace unos meses terminó un magíster en Ciencias de la Ingeniería, en la Escuela de Ingeniería de la Universidad Católica de Chile, titulándose con una tesis que hoy está siendo usada como material de estudios en varias instituciones financieras de América latina. En términos generales, el trabajo versa sobre la factibilidad económica de un medio de pago digital que reemplace al efectivo y que, al mismo tiempo, permita bancarizar a una parte significativa de la población, particularmente la concentrada en el C3 y el D. La idea, además de abrir la oportunidad a un nuevo medio de pago, es dar a los usuarios la posibilidad de reducir los costos de transacción y endeudarse solo una vez que hayan construido una historia financiera a través de la utilización de una cuenta electrónica. El estudio ha sido bien acogido y Köstner no ha parado de viajar por el cono sur explicando su metodología.