“Soy un personaje público desde que tengo 7 años. Empecé a hacer teatro profesionalmente a esa edad, pero antes organizaba shows y mi pobre familia me tenía que ver. A los 9 años no podía subirme a la micro porque todos veían las teleseries donde yo trabajaba y me pedían autógrafos. Cuando asesinaron a mi […]

  • 28 noviembre, 2019

“Soy un personaje público desde que tengo 7 años. Empecé a hacer teatro profesionalmente a esa edad, pero antes organizaba shows y mi pobre familia me tenía que ver.

A los 9 años no podía subirme a la micro porque todos veían las teleseries donde yo trabajaba y me pedían autógrafos.

Cuando asesinaron a mi papá (el sociólogo José Manuel Parada), yo tenía 11 años. Siempre me acuerdo de él porque tiene una presencia en mi vida. Él era una persona con mucho gusto por vivir. Le gustaban las plantas, los niños, pintaba, escribía poesía y yo creo que todo eso está muy presente en mí.

En la vida, lamentablemente, pareciera que uno no tiene tiempo a veces para cosas importantes, como la familia. Yo espero que con esta revuelta que hemos vivido, aparte de cambiar estructuralmente el país, nos demos cuenta de que a veces no hay que estar todo el rato produciendo.

En 2017 protagonicé un accidente de tránsito, que significó un gran error no solo para mi figura pública -ya que cuando uno tiene un rol dentro de un partido no te representas únicamente a ti misma, sino que a todos los que participan de él-, pero además, porque es una irresponsabilidad manejar después de haber tomado alcohol y fue una gran lección de vida. Menos mal que no pasó nada más, pero podría haber pasado. Tuvo repercusiones en mi carrera política, pues bajaron mi candidatura a diputada.

Me negué a apoyar la acusación constitucional contra Sebastián Piñera porque me pareció que no ayudaba a resolver la crisis. Necesitábamos que el Poder Ejecutivo estuviera en funciones y pedir la destitución del presidente no ayudaba al clima que se necesita para solucionar las demandas de la ciudadanía.

Nunca es fácil salir de un colectivo político porque uno crea lazos muy fuertes. Supongo que para algunos sí fue una alegría que me fuera, pero creo que para varios no lo fue y quizás les hubiera gustado que yo les comunicara antes que abandonaba Revolución Democrática. Pero también pienso que uno, cuando toma este tipo de decisiones, las anuncia cuando ya están hechas. Anunciar que uno se va a ir, es como cuando uno dice ‘me voy a ir de la casa’ y no te vas.

Tengo mi máximo respeto y cariño por muchas de las personas que integran RD. Lo digo y me emociona porque de verdad considero que muchos de los mejores políticos del presente y del futuro están ahí. 

Creo que hace bastante tiempo mi permanencia le molestaba a cierta gente. Uno tiene que militar en lugares donde se sienta cómoda y no sentir que va remando contra la corriente todo el rato, que es lo que me estuvo pasando el último tiempo. Esto se cristalizó la primera semana en que RD se negó a ir a La Moneda a conversar: me sentí coarteada en mis posibilidades de hacer política y de opinar. Y cuando un partido no te está ofreciendo esa posibilidad, no tiene mucho sentido.

Con la renuncia no me deja de interesar la política, pero no creo que militaría en otro de los partidos que existen. La verdad es demasiado pronto para responder esa pregunta. Pienso que uno tiene que hacer los duelos cuando se separa de las parejas, de los partidos, del trabajo, y considero que es un mínimo de respeto hacia mi vida partidaria: yo no me voy de la casa de un novio a la casa de otro novio directamente.

No voy a dejar de ser un personaje público ni de opinar sobre los asuntos del país que me interesan y a los cuales puedo contribuir.

Tengo toda la intención de volver a mi trabajo cultural y estar concentrada ahí, porque me interesa, y creo que es importante que la cultura esté al centro de nuestra convivencia y de nuestro desarrollo para lo que se viene en Chile. He trabajado en cultura toda mi vida y es donde creo que puedo hacer un aporte muy sustantivo.

Desde mi partida tengo mucho más tiempo, porque me salí de varios chat de Whatsapp que no paraban. Es un poco volverse a inventar.

Estoy bien, me siento liviana”.