A días de que el Senado aprobara la capitalización de la estación pública, Jaime de Aguirre aún no se siente triunfador: cree que el “sí” de los diputados “no está garantizado”. Confiesa que quiere mantenerse en el cargo sea quien sea el futuro Presidente de la República, y asegura que, pese al conflicto que tuvo con Sebastián Piñera por las boletas de SQM, “en esta relación específica, no tengo por qué no confiar en él”.

  • 23 noviembre, 2017

Por: Mariá José López
Fotos: Álvaro de la Fuente

¿Aliviado?

-Aliviado sí, pero no seguro.

El 7 de noviembre, el Senado aprobó el proyecto de ley que busca capitalizar Televisión Nacional a través de una inyección de 47 millones de dólares y otros 18 millones para la creación de una señal cultural. 

El camino tiene ripios. En un mes más le toca enfrentar a la Cámara de Diputados. A pesar de que ahí hay oposición, Jaime de Aguirre, director ejecutivo de la estación televisiva, está “optimista”. 

“La Cámara es más diversa, eso la hace más compleja. Pero pienso que está el sentido común en el ambiente para pensar que sí se va a aprobar”, indica desde su oficina en el tercer piso de TVN, sitio en el que está instalado desde diciembre de 2016, tras suceder a Alicia Hidalgo y a Carmen Gloria López. Él es el tercer “DT” del canal bajo la presidencia de Ricardo Solari. 

En estos últimos cuatro años TVN acumuló pérdidas de 51 mil millones de pesos y varios dudan que este salvataje logre revertir los malos resultados: están en cuarto lugar de sintonía en todos los horarios.

-¿Será el financiamiento estatal lo que necesita? Algunos apuntan a que más que una capitalización urge un mejoramiento de su gestión.

-Siempre hay espacio para mejorar, pero no entiendo por qué este debiera ser el único canal cuyo dueño no se preocupa de su patrimonio. Los controladores que tienen empresas se preocupan de ellas cuando hay movimientos en el mercado tan brutales como los que ha habido en la televisión chilena. 

-Varios racionalmente rechazan la capitalización, pero la aprueban emocionalmente…

-¡Ah, pero qué bueno! ¡Por suerte! (Exclama con ironía). ¿Qué significa eso?

-Que este “dueño” es bien distinto a los otros. Que no es racional que una empresa estatal reciba esa plata siendo este un país con pocos recursos y muchas necesidades en educación, salud…

-¡Ah nooo! El Estado no tiene UNA responsabilidad. Y aunque haya muchos enfermos, no puede entregar todo a salud. Esto no funciona así. Es no entender cuál es el rol del Estado y tampoco el de un medio de comunicación como TVN. Así como vendió la radio en los 90, a mi juicio con poca visión, ahora decidió asumir esta responsabilidad en un momento de dificultad. No sé qué es lo criticable. TVN ha logrado construir una identidad en estos 25 años. Es un patrimonio del país que hay que cuidar. 

-¿Celebraron?

-No corresponde tomárselo como una celebración, sino como una enorme responsabilidad que se nos viene. Hay preocupación en algunos políticos acerca de que esto no se convierta en un saco roto. Es una frase que uno escucha un poquito obsesivamente. No es cierto que nosotros desde el año 90 en adelante hayamos pescado las platas y hecho cualquier cosa, y que por eso estamos así. Eso no es así y me parece que es una caricaturización tonta.

 

La autonomía y el telefonazo

-¿Y cómo se va a gastar la plata? Tendrán varios ojos encima…

-Hay que hacer las inversiones para adaptarse a las nuevas maneras en que opera el mercado. Hoy no estamos solos. Aunque la televisión sigue siendo la reina de los medios de comunicación, no es la única. Las nuevas plataformas digitales son una realidad. Por ello, nuestro principal desafío es la adaptación. Además nuestra TDT (Televisión Digital Terrestre) tiene que estar andando en 2020 y eso se lleva gran cantidad de dinero. En segundo lugar, la adaptación competitiva, laboral, humana, de capacitación y nuevos negocios requieren otra cantidad de plata. Y lo tercero es la señal 2 (televisión cultural). 

-En Chile Vamos rechazan ese canal cultural. Dicen que se debía postergar hasta que TVN estuviera en equilibrio económico. Pero finalmente se aprobó. 

-Yo creo que son complementarias. Ayuda al negocio de la televisión tener las dos señales, la 1 y la 2, ocupaditas. TVN tiene una operación que incluye nueve centros regionales, una señal internacional, una de noticias para la TV de pago y todas funcionan con la operación del canal. La señal 2 tiene una oportunidad espléndida de funcionar bien gracias a que existen estas instalaciones, sus profesionales y su tecnología.

-Una vez dijo que pensar en la TV cultural es súper sesentero. ¿Qué hace metido en TVN defendiendo TV pública y cultural?

-Hay una manera de pensar la televisión cultural que parece un poco sesentera. En primer lugar, ¿qué es cultura? Pongámonos de acuerdo. El fútbol ¿es cultura o no? ¿La ficción? ¿El humor? ¿Política? Al final, hablar de un canal cultural es de una extensión e indefinición muy potentes. Antes, las personas de otras razas eran una curiosidad turística en Chile. Ahora la inmigración es un tema cultural tremendamente profundo. Si alguien entiende que la cultura se trata de escuchar un concierto de Brahms todos los días, es un profundo error.

-¿Cifras azules cuándo?

-En un plazo razonable. No voy a dar fechas. Queremos tener números azules. Y no por hacernos ricos, sino porque la capacidad de autonomía económica te da libertad editorial, de contenido, te da relevancia social. No tener que estar dependiendo es un real aporte.

-¿Son menos autónomos ahora, entonces? Sus recursos vendrán de Hacienda.

-No. A cualquier banco privado le interesa saber el proyecto de inversión que está financiando. De igual manera, si el Estado nos pasa plata, le interesa saber qué pasa con ella. Es natural y estamos dispuestos a que se nos fiscalice, pero algo distinto es una fiscalización permanente de nuestros presupuestos del día a día de un canal. Ahí sí existe ese riesgo que tú mencionas. 

-¿Y rendir cuentas al Senado no los limita? 

-No tiene nada que ver. Uno puede mostrar el estado del balance, los ingresos, gastos, deuda, cómo aumenta la utilidad, pero eso no significa que un senador pare el dedo y diga “oiga, sáqueme el TV Tiempo y póngalo en otro horario”.

-Me refiero a temas más peliagudos que el “tiempo”. A miembros del Senado les molestó el reportaje de Informe Especial sobre los narcos y su relación con el PS. Puede que se generen nuevos episodios de ese tipo y que podrían condicionar la aprobación de sus proyectos.

-Es muy difícil en un medio de comunicación no pasar a llevar grandes sensibilidades políticas o económicas del país. Lo que se debe procurar es que no sea el reflejo de un sesgo político o económico del canal. Pero con Informe Especial tenemos la conciencia muy tranquila. Lo que hicimos fue un reportaje de narcos metiéndose en la política. No de políticos narcotraficantes.

-Medio parecido…

-El que vea con la mente clara el reportaje se da cuenta.

-¿Ha sido el momento de su gestión en que ha recibido más telefonazos?

-Sí, y todavía me llaman. Todavía hay picados. Es que la gente ve cosas raras en televisión. Ve cosas que no se han dicho.

-Al interior del canal dicen que hay dos temas pendientes sobre su gestión. Concretar un plan de contingencia para problemas de caja y un proyecto de reestructuración del modelo de negocios.

-Eso no es así. Estamos ejecutando un plan de contingencia, que es hacer funcionar este canal con un nivel de estrés económico muy grande. Lo que sí necesitamos es conversar, y saber si tenemos el apoyo del dueño o no. Definir cómo vamos a remirar el canal con estos nuevos recursos. Eso sí está pendiente. 

 

Reencuentro con Piñera: “No tengo por qué no confiar en él”

-¿Qué pasa si el futuro gobierno los manda a la punta del cerro cada vez que pidan recursos?  

-Todos los gobiernos son pesados con el tema de plata, particularmente los gobiernos de derecha. Pero eso es como quejarse porque llueve.

-Piñera ha sido crítico con los 51 mil millones en pérdidas que acumulan estos cuatro años.

-Es muy divertido, porque en esto (acumulación de pérdidas) hemos participado todos. Participaron los presidentes de la Concertación y de la época de Piñera. Es un reduccionismo infantil pensar que esto es culpa de una persona. Es no entender cómo funciona. Y él sí lo entiende. Esos dichos más bien corresponden a la etapa eleccionaria que estamos viviendo.

-Dijo que Ricardo Solari había quebrado el canal.

-(Ríe). En primer lugar, esto no está quebrado. Aquí no ha habido cesación de pagos, pagamos todas nuestras deudas financieras, operativas, le pagamos el sueldo a la gente, seguimos haciendo negocios, recibiendo ingresos, por lo tanto, hablar de que esto está quebrado es una exageración que no corresponde de parte de personas que conocen cómo funciona la empresa.

-Pero a Solari le llovieron las críticas. 

-Tan chileno que es ese afán de andar personalizando las culpas. Esto no tiene que ver con una persona, sino con haber concentrado solo en el área dramática el gran soporte de programación, que cuando desapareció, se vino abajo todo el esquema programático.

-Defiende a Solari porque es su amigo, su jefe, o porque de verdad piensa que lo ha hecho bien.

-Somos amigos desde chicos. Además, lo defiendo porque él ha logrado un directorio muy unido para llevar adelante este proyecto de ley. Lo ha liderado en forma unánime, se ha profesionalizado, y eso es su mérito.

-Él se va. ¿Usted se queda?

-No tenga idea. Mientras cuente con la confianza del directorio, me quedo. Porque me interesa este proyecto. El día que no cuente, me iré. Llevo 11 meses no más en esta función y me gustaría tener la oportunidad de desarrollarlo. Son proyectos lentos, esto no es un huevo frito que se parte y estamos listos. Se parece más a un asado en que hay que cuidar la intensidad del fuego.

-Usted dijo que el canal llegó a este nivel porque hubo otro gobierno donde se tomaron decisiones livianas.

-Otros. Y no me refiero solo al gobierno de la República, me referí a la gobernanza general del canal. Lo que sí es cierto es que, en general, los gobiernos tienen una tendencia natural a creer que el canal es de ellos. Y no hacen la diferencia entre lo que es gobierno y lo que es Estado. El gobierno debe tener relaciones naturales con este canal, al igual que con los otros medios. El presidente de la República instala o nomina un presidente del directorio a su gusto y dura lo que dura el período presidencial. Esa es la relación y fin. La historia nos enseña la inutilidad de tener un medio de comunicación utilizado como órgano de difusión del gobierno de turno.

-Se vuelve a encontrar con Sebastián Piñera en un canal…

-Si eso pasa, él sería presidente de la República y yo no trabajaré en La Moneda… y no veo por qué tengamos que relacionarnos más allá del vínculo común entre un director ejecutivo del canal público con el presidente. No tengo ningún problema. Mi jefe, por lo demás, es el directorio. Pero, obviamente, sería curioso volver a toparnos aquí.

-De todas formas, este es un cargo que uno tiende a pensar que requiere la confianza del Presidente de la República.

-No necesariamente, aunque, como es obvio, es mejor tenerla.

-¿Y usted tiene confianza en Piñera?

-En esta relación específica entre un Presidente de la República y un director de un canal, no tengo por qué no confiar en él. 

-¿No hay conversación pendiente por el episodio boletas SQM/CHV?

-No.

-¿Le complica ser director ejecutivo si él sale elegido Presidente?

-Para nada. Es más. Creo que profundizaría y validaría aún más el rol de una televisión pública autónoma.

-¿Por quién votó?

-No corresponde que lo cuente, no tiene nada que ver, y lo único que se consigue con eso, es despertar desconfianzas más que curiosidad.

-Deduzco que por Guillier…

-Puedes deducir lo que tú quieras. Es ficción. 

 

“Cobramos barato”  

-¿Tendrán radio?

-Están de moda. Es un tema que hay que ver. No te olvides que TVN tuvo impedimento hasta hace poco de participar en otros negocios que no fuera la televisión abierta. Peleamos con una mano amarrada muchos años. 

-¿Qué otros negocios están mirando?

-¡Pero cómo te voy a contar! Estamos tratando de mirar hartas cosas.

-El 13 lanzó una especie de Netflix…

-TVN ya tiene su Netflix. Por ahora está al servicio de las audiencias internacionales. De todos modos, la tendencia es que nuestra librería se transforme en otra fuente de ingresos, pero el desafío sigue siendo el contenido. El que cuenta el mejor chiste, gana.

-Y el que invierte más también…

-La competencia ha invertido platas que no son de la industria, lo que ha provocado turbulencias muy poderosas en la carrera de costos. Se ha aflojado nuestro músculo de ventas y los costos se están transformando en una cosa inmanejable. Y toda la industria pierde plata.

-¿Es culpa de los nuevos dueños? ¿Le ha hecho mal a la televisión la llegada de estos empresarios?

-No estoy diciendo eso. Lo que digo es que una de las consecuencias de estos nuevos dueños entusiastas para invertir, es que han provocado un daño colateral que es muy complejo de administrar. Me parece que cobramos poco por lo que nosotros ofrecemos, que es esta conexión con las audiencias en su manera de relacionarse diariamente. Para hacerla corta, cobramos barato. 

-¿Va a cobrar más caro a los avisadores ahora? ¿Cómo lograrlo si la oferta es casi igual?

-Se hace cada vez más difícil porque se están instalando estándares pobres. Pero yo opino que TVN hace una retribución mayor a sus avisadores, de lo que sus avisadores hacen para TVN. El resto de los canales verá lo que hace. Pero hemos perdido como industria. Nos estamos transformando en un mercado de alfombras, no estamos valorizando los contenidos que hacemos.  

 

Carrera de caballos  

-¿Qué quiere que caracterice su gestión?

-Sacar TVN de este estado y que recupere su relevancia social. Si eso significa sacarlo del cuarto lugar, encantado. Pero si desde el cuarto lugar podemos ser relevantes socialmente, no tengo problemas. Esto no es una carrera de caballos. 

-¿Qué marcó su primer año?

-La restructuración, sobre todo ejecutiva. Y ha sido de enorme dedicación el tema de la ley.

-¿Qué sucederá en el segundo?

-Tenemos que preocuparnos por la programación.

-¿Cuándo debiera llegar el nuevo director de programación?

-Ayer.