• 15 enero, 2009

Primero fue la investigación que la Contraloría General de la República emprendió contra la entidad por el proceso de licitación de su sistema informático con la empresa india Tata, pero el día de ayer el fiscalizador dio a conocer el informe sobre las auditorias realizadas al organismo respecto a los gastos efectuados en el 2007 poniendo nuevamente a la institución en jaque.


Aparecieron nuevos problemas. De los 288 contratos revisados, 44 presentaron algún tipo de irregularidad. Desde clases de inglés para los empleados -a las que sólo asistió el antiguo director del Registro Civil, Guillermo Arenas-, asesorías no justificadas e informes que no tienen relación alguna con la institución la ponen nuevamente en el ojo del huracán.


¿Una historia de nunca acabar? ¿Se deben esperar este tipo de informaciones todos los meses? ¿Ningún organismo público logra ser 100% transparente? Comente este hecho a continuación.