Muchos científicos pasan años investigando antes de crear un nuevo objeto, pero en algunos casos las más grandes innovaciones ocurren de forma accidental. El sitio Gizmodo nos deleita con algunas de ellas: Fonógrafo:  En el verano de 1877 Thomas Edison estaba jugando con un cilindro de papel de aluminio para grabar señales telegráficas. Sin […]

  • 3 septiembre, 2012

 

Muchos científicos pasan años investigando antes de crear un nuevo objeto, pero en algunos casos las más grandes innovaciones ocurren de forma accidental. El sitio Gizmodo nos deleita con algunas de ellas:

  • Fonógrafo: 

En el verano de 1877 Thomas Edison estaba jugando con un cilindro de papel de aluminio para grabar señales telegráficas. Sin querer logró grabar su propia voz -la primera vez en la historia que una voz humana se grababa-. Ese principio permitió crea el fonógrafo.

  • Post-It: 

Fue inventado por el químico Spencer Silver, quien entonces trabajaba en 3M. Silver inventó un adhesivo reusable, pero no lograba descubrir para qué sería útil, hasta cuando un colega lo usó para marcar las páginas de un libro. Ese día el Post-It nació.

  • Vaselina: 

Robert Chesebrough trabajaba en una compañía de aceite. Los empleados se quejaban de una mugre de cera que se amontonaba en su equipo. Chesebrough llevó la sustancia a su laboratorio, la separó del petróleo y así descubrió que servía para curar heridas y raspones.

Lea el artículo completo con los otros grandes descubrimientos científicos que ocurrieron por casualidad en Gizmodo.