201 colegios, 483 profesores, 8.855 alumnos y 715 emprendedores. Ese es el universo de personas que, desde su creación en 2009, ha logrado impactar la ONG Innovacien. Fundada por Josefina Errázuriz, Cristóbal García y Carolina Rivera, quienes actualmente se encuentran estudiando fuera de Chile, partió como una plataforma para apoyar el trabajo escolar –alumnos y […]

  • 11 octubre, 2018

201 colegios, 483 profesores, 8.855 alumnos y 715 emprendedores. Ese es el universo de personas que, desde su creación en 2009, ha logrado impactar la ONG Innovacien. Fundada por Josefina Errázuriz, Cristóbal García y Carolina Rivera, quienes actualmente se encuentran estudiando fuera de Chile, partió como una plataforma para apoyar el trabajo escolar –alumnos y profesores– pero con los años empezó a ampliar su radio de acción, y hoy asesora también a emprendedores y jóvenes que están fuera del sistema escolar.

David Leal, profesor de filosofía y director de la ONG, explica que el objetivo de Innovacien es “fomentar la creatividad, innovación y emprendimiento en los colegios, desarrollando nuevos modelos de aprendizaje a través de la tecnología que permitan a sus miembros convertirse en protagonistas de la sociedad global del conocimiento”. Por ejemplo, explica, hay muchos niños que en séptimo básico reciben un computador, pero no saben usarlo. Y agrega: “Nosotros trabajamos con distintos grupos dentro y fuera de los colegios para que puedan ocupar la tecnología de forma reflexiva y que con eso puedan acceder a mejoras educativas y mejores trabajos”.

Hoy capacitan presencialmente a través de distintos proyectos en los que se entregan herramientas digitales. Por ejemplo, en La Pintana trabajan con un grupo de niños a través de la versión educativa del juego M. Otra iniciativa es Centro Poeta, un programa de oportunidades económicas en tecnología financiado por la fundación Trust for America para motivar el desarrollo de competencias relacionadas con la tecnología, en jóvenes entre 16 a 29 años a los que se les enseña videojuegos, programación, desarrollo de páginas web, entre otras herramientas.

En 2013, mientras trabajaban en un colegio de Pichidegua, se dieron cuenta de que muchos apoderados que eran emprendedores no conocían la facturación digital y algunos nunca habían prendido un computador. Ahí fue cuando decidieron ampliar sus programas para llegar más allá de la comunidad escolar. Algo parecido ocurrió con el Programa Fuerza de Mujer, donde detectaron la necesidad de enfocarse en emprendedoras entre 17 y 29 años que quisieran mejorar sus conocimientos computacionales para buscar nuevas opciones laborales, como una manera de enfrentar la brecha de capacitación de mujeres en el área de tecnología. Partieron en 2016 y este año ya sumarán 750 mujeres capacitadas.

A futuro, los planes de Innovacien son abrir la opción de tener socios que puedan aportar y ayudar a financiar estos programas, de manera de lograr mayor impacto. Y también llegar a más regiones. “Sentimos que lo que hace Innovacien puede ser útil para todas personas del país”, dice Leal.