Sentir 400 caballos de fuerza empujar a este coupé transmite, a quien guste de la conducción dinámica, intensas emociones. Una prueba de cómo la industria japonesa entiende a un auto de alta deportividad.

  • 28 marzo, 2019

Existe una parte de la historia automotriz de Japón que va mucho más allá de autos fiables y prácticos: son los deportivos de las islas del sol naciente, que surgieron –desde la eficiente y precisa perspectiva de la ingeniería de ese país– para dar emociones a quienes gustan de la alta performance en automóviles.

Ejemplos hay muchos y el Infiniti Q60 Sport cumple y hace honor a una larga lista de súper estrellas como el Nissan Skyline, una leyenda entre los fanáticos y los cultores del drift, el fino y espectacular arte del derrape en asfalto. ¿La receta? Un potente motor, una eficiente transmisión y lo que es casi el santo grial del manejo verdaderamente deportivo: tracción trasera.

El infiniti Q60 Sport cumple con todo ello y sorprende en un segmento dominado por la fría deportividad europea, con una brutal demostración de poder y un manejo deportivo extremo para un auto de uso diario.

Su brío nace de un sofisticado motor (los japoneses nunca dejan de añadir tecnología), que con 3.0 litros de cilindrada, con 6 cilindros en V y twinturbo, es capaz de entregar 400 caballos de fuerza que se entregan íntegramente a la tracción trasera.

Bajo, agresivo, atractivo y extremadamente dinámico, en ciudad es un buen tipo, pero su suspensión está hecha para la estabilidad más que para el confort, su misión es la velocidad y lo logra entregando uno de los manejos más emocionantes del mercado. Su transmisión de siete velocidades automática con control al volante, se conjuga con la cadena de poder para ofrecer distintos modos de manejo que no son pocos: estándar, eco, snow, sport, sport+ y personal.

La mayoría de los autos de gama alta, sedanes y deportivos cuentan con modos de conducción, pero la experiencia del Q60 Sport en modo ecológico debe ser la más intensa de este mercado, ya que el empuje es impactante y el sonido pura emoción.

En cambio, en el modo Sport+, la potencia es una fuerza desatada, con una aceleración del vértigo y un sonido que acelera pulsaciones. Gran aplomo en curva, una suspensión bien ajustada y una actitud precisa, japonesa y tecnológica, se fusiona con un poder que es aconsejable para buenos conductores.

Su interior está bien desarrollado, pero no es el auto más confortable. Su sistema de entretenimiento no es el más intuitivo, y sí, el acceso a las plazas traseras puede no ser el mejor del mercado, pero eso no le importa a su público, que siente cada peso invertido en investigación y desarrollo, siempre que pisa el acelerador.

 

Competidores

Son una raza especial, animales de competencia y estética agresiva, solo para algunos. Acá algunos de los coupés disponibles en el mercado nacional.

• BMW Serie 4 Coupé: La propuesta de Munich también es un coupé deportivo de raza, pero ofrece una potencia más controlable, con una estética impecable.

Mercedes-Benz Clase C Coupé: Similar en precio y con un muy logrado diseño. No tiene la misma vocación deportiva, pero es amable en la ciudad y con gran nivel de equipamiento.

Lexus RC350: Su más cercano rival, ofrece la misma tradición deportiva japonesa, en un formato más amigable para los no fanáticos de la conducción. En tanto, el RC F llega a los 466 caballos.