Hace un par de semanas cerró sus puertas la 62ª edición del Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt (IAA). Allí se presentaron más de 80 estrenos mundiales, primicias absolutas, pero a fin de cuentas fueron los conceptuales las estrellas más luminosas de la muestra germana. 

  • 5 octubre, 2007

Hace un par de semanas cerró sus puertas la 62ª edición del Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt (IAA). Allí se presentaron más de 80 estrenos mundiales, primicias absolutas, pero a fin de cuentas fueron los conceptuales las estrellas más luminosas de la muestra germana. Por Leonardo Pacheco Salazar.

 

Soñar no es un privilegio de algunos sino que un derecho de todos. En los sueños la mente humana traspasa las barreras naturales y, por más ilusorios que sean los pensamientos, nadie está allí para decirnos basta, eso no existe. El dicho que versa “soñar no cuesta nada”, es total y absolutamente cierto.

 

Con lo anterior pretendemos crear el ambiente propicio para hablar de los conceptuales; es decir, aquellos automóviles creados a base de pura imaginación. En Frankfurt había muchos, de todas las especies, tendencias y nacionalidades. Las líneas futuristas y las tecnologías de vanguardia, unidas a sistemas de propulsión ecológicos, forman un néctar delicioso, del que para beber una sola gota había que hacer largas filas y abrirse paso en medio de una multitud.

 

Intentar descifrar el código implícito en los diferentes ejemplares no es tarea sencilla, ya que cada fabricante apuesta por lo suyo, sigue sus ideas y no acepta consejos. Para los diseñadores de estilo conservador algunos de estos modelos resultan ofensivos desde el punto de vista estético, en cambio para los de tendencia vanguardista las ideas expresadas son muy valiosas y aplicables a corto plazo.

 

 

Mercedes-Benz F700 Ford Kuga Suzuki Kizashi
   
  Volkswagen up  

 

Ahora bien, lo que hay detrás de esas hermosas u horrendas carrocerías –dependiendo del gusto de cada uno– son miles de horas de trabajo, investigación y desarrollo de nuevos sistemas motrices, mecanismos de ayuda a la conducción y soluciones ergonométricas. En el pasado quedaron aquellos conceptuales desprovistos de motor y, en muchos casos, de habitáculo; ahora todo funciona e incluso los ejemplares son fotografiados rodando en pistas de prueba.

Frankfurt es algo así como la catedral del automóvil. La envergadura de la muestra es superior a la de todos los otros salones que se celebran en el mundo. Más de 15 mil periodistas acreditados avalan lo anterior, por lo que la apuesta de las marcas resulta muy lógica, considerando que no puede haber un mejor escenario sobre el cual exhibir lo más reciente de la tecnología y el diseño.

 

En medio de tantos ejemplares siempre hay algunos que destacan, sea por su impacto visual, puesta en escena o bien por las posibilidades de pasar a formar parte de la producción en serie. Dentro de los conceptuales que nos parecieron interesantes se encuentra el enorme Mercedes- Benz F 700 (5,17 metros de longitud). Además de su carrocería estilo Gran Turismo, elegante, contorneada e insinuante, este automóvil es el primero que monta una planta motriz tipo Diesotto, un motor que combina de buen modo la agilidad de una planta a gasolina, con la fuerza, torque y bajo consumo de un diesel. Otra de las innovaciones que ofrece este prototipo se denomina Pre-Scan, sistema capaz de reconocer con antelación el estado de la calzada, y nivelar las irregularidades por medio de su tren de rodaje activo.

 

El Ford Kuga es otra de las propuestas dignas de mencionarse, primero por su diseño aterrizado y segundo porque esta creación de Ford Europa anuncia cómo lucirá el nuevo SUV light que la firma del óvalo fabricará sobre la base de su exitoso modelo Focus.

 

El Suzuki Kizashi es otro de los elegidos. Su nombre significa “preludio” en japonés, y quién sabe si éste es el apronte de la firma nipona antes de ingresar a las ligas mayores del mercado; tal vez una berlina con el escudo de Suzuki en el frontal no sea una idea tan descabellada.

 

El último aludido, únicamente por razones de espacio, es el Volkswagen up!; plasmado en su grácil frontal está el rostro de los futuros Polo y Fox. El up! es un bello automóvil compacto que apela a los sentimientos para hacerse querer; al mirarlo es difícil no imaginarse un oso panda, o bien uno de esos suaves trozos de malvavisco.

 

 

Mitsubishi Concept cX Renault Kangoo Compact Hyundai i-Blue
   
  Citroën C-Cactus