Aunque deteste profundamente la idea, el cineasta Nanni Moretti se ha convertido en una figura mediática: si alguna vez sus compatriotas conocieron a este ganador del Festival de Cannes (por La habitación del hijo, en 2001) como uno de los genuinos herederos de De Sica, Fellini y Pasolini, hoy sus opiniones y apariciones figuran en […]

  • 3 octubre, 2008

Aunque deteste profundamente la idea, el cineasta Nanni Moretti se ha convertido en una figura mediática: si alguna vez sus compatriotas conocieron a este ganador del Festival de Cannes (por La habitación del hijo, en 2001) como uno de los genuinos herederos de De Sica, Fellini y Pasolini, hoy sus opiniones y apariciones figuran en la prensa italiana al mismo nivel que las declaraciones de los futbolistas, los escándalos de los políticos y las últimas andanzas de las estrellas de la tele.

Así fue como a principios de año se vio envuelto en el escándalo de Caos calmo, donde interpreta a un inseguro viudo que deja de trabajar para ir a hacer guardia al lado del colegio de su hija. Moretti no dirigió la película, pero escribió el guión incluyendo algo completamente nuevo en su cine: una escena de sexo explícito entre él y su pareja. Bueno, ardió Roma, o mejor dicho la televisión romana, que aprovechó al máximo la polémica entre el irascible realizador y los que denunciaban su inmoralidad mientras disfrutaban su aparición en TV.

Hasta que llegue en DVD, los curiosos tendrán que descargar Caos calmo por Internet. De paso podrían dar una mirada a estas obras maestras:

Bianca (1984).

Retrato del tímido amor que un profesor de provincia siente por una colega, y que –pese a todos los chistes y el buen humor– se convierte en una tragedia policial.


La misa ha terminado (1985).

Moretti interpreta a un sacerdote repleto de dudas y el Vaticano levantó la voz, pero el resultado provoca una emoción absoluta.

iL caimano (2006).

Lo que comienza como un retrato satírico de Berlusconi acaba como un monstruoso filme sobre el totalitarismo.