Los famosos quesos Huentelauquén se transformaron en víctima de piratería. La empresa que comercializa sus productos sólo en algunos locales de la Región Metropolitana y en su sede principal en Huentelauquén, donde tiene un “kiosko”, decidió ir a la justicia para terminar de una vez con el mal uso de su marca. Todo partió […]

  • 23 agosto, 2013

 

Quesos capital legal

Los famosos quesos Huentelauquén se transformaron en víctima de piratería. La empresa que comercializa sus productos sólo en algunos locales de la Región Metropolitana y en su sede principal en Huentelauquén, donde tiene un “kiosko”, decidió ir a la justicia para terminar de una vez con el mal uso de su marca.

Todo partió porque en el camino al Cajón del Maipo, cerca de Las Vizcachas, se detectaron carteles en donde se ofrecían empanadas y productos vinculados a la marca sin autorización. La misma práctica se detectó en Casablanca y en La Serena. Pero eso no era todo. También a través de internet, se identificó publicidad y avisos en redes sociales para vender estos productos, e incluso se encontró el dominio www.empanadashuentelauquen.cl, todos anuncios que nada tenían que ver con los dueños de la marca.

Ante esto, la empresa decidió tomar cartas en el asunto y contrató al estudio Silva & Cía., que el viernes 2 de agosto presentó tres querellas en los Juzgados de Garantía de Casablanca, Puente Alto y La Serena, contra quienes resulten responsables de los tres casos de copia y piratería identificados. Y, en forma paralela, iniciaron una acción de cancelación del nombre de dominio del citado sitio web, que fue registrado por terceros no vinculados a la empresa.

“Queremos dejar muy en claro que nuestro cliente no permitirá más el uso indebido de su marca y logo. Hasta aquí llegaron las infracciones. Los imputados deberán someterse a la legislación vigente, que incluye penas de multas que podrían llegar hasta las UTM 1.000 mensuales. Estamos sorprendidos con la fuerza de la marca y el interés de terceros por apropiarse de su fama y notoriedad. Hasta el momento hemos sido pacientes, esperando que los infractores cesen en el uso, pero no quedó más remedio que defender la marca con todas las herramientas que faculta la ley”, explicaron Juan Pablo Silva y Andrés Grunewaldt, del estudio Silva & Cía.