No les gustó a los habitantes de la pequeña localidad de Huasco, en la Tercera Región, que uno de los aceites emblema del grupo Angelini llevara el nombre de su poblado. Su enojo radica en que el aceite no se produce totalmente en la zona y el nombre habría sido puesto sólo para aprovechar su fama y ganar mercado.

  • 28 marzo, 2012

No les gustó a los habitantes de la pequeña localidad de Huasco, en la Tercera Región, que uno de los aceites emblema del grupo Angelini llevara el nombre de su poblado. Su enojo radica en que el aceite no se produce totalmente en la zona y el nombre habría sido puesto sólo para aprovechar su fama y ganar mercado.

Ubicado en un territorio lleno de contrastes en medio del desierto más árido del mundo, el valle del Huasco es un pequeño oasis donde se producen uvas y olivas desde hace siglos. La calidad de sus aceites es ampliamente conocida y varios de sus productores –por lo general, muy pequeños – han recibido premios internacionales.

Por eso, el director jurídico del municipio, Carlo Mora, dijo que pedirán al Gobierno que se declare la denominación de origen del aceite de oliva de Huasco, para evitar que otras empresas hagan pasar como huasquinos aceites que no lo son.

La marca Huasco fue adquirida en 2011 por Olave, empresa que controla el grupo Angelini.