Decenas de miles de personas y las delegaciones de 130 países han asistido esta mañana a la misa solemne en la Plaza de San Pedro, que marca el inicio oficial del pontificado del Papa Francisco, como la cabeza de los 1.200 millones de católicos del mundo. Durante la ceremonia, le ha sido colocado en el […]

  • 19 marzo, 2013

Decenas de miles de personas y las delegaciones de 130 países han asistido esta mañana a la misa solemne en la Plaza de San Pedro, que marca el inicio oficial del pontificado del Papa Francisco, como la cabeza de los 1.200 millones de católicos del mundo.

Durante la ceremonia, le ha sido colocado en el dedo anular de su mano derecha el anillo del pescador, que distingue a los Papas. Éste, en vez de ser de oro, como es tradición, es de plata dorada.

En su primer discurso oficial como Sumo Pontífice, el jesuita ha dejado claro qué tipo de Papa aspira a ser. Un Papa al servicio de los demás y que “acoge con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños”, ha expresado con sus propias palabras.

Luego, durante la homilía, el Papa ha hecho un llamado a “tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos”, a “preocuparse por todos, por cada uno, con amor”, en un mensaje dirigido a toda la humanidad.

Antes de la misa, a bordo de un jeep blanco descubierto, el Papa Francisco realizó un recorrido durante casi 20 minutos por la Plaza de San Pedro. Francisco, saludando a los fieles, acercándose a niños y enfermos.

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