A diferencia de otras capitales de la región latinoamericana, la oferta hotelera de Santiago es bastante homogénea. Dicho en otras palabras, las tendencias que han hecho de la hotelería una industria especialmente dinámica y atractiva en el mundo entero, parecen no haber arribado aún a Santiago. Nos referimos a que, en términos generales, los hoteles […]

  • 15 junio, 2007

A diferencia de otras capitales de la región latinoamericana, la oferta hotelera de Santiago es bastante homogénea. Dicho en otras palabras, las tendencias que han hecho de la hotelería una industria especialmente dinámica y atractiva en el mundo entero, parecen no haber arribado aún a Santiago. Nos referimos a que, en términos generales, los hoteles urbanos de hoy se distinguen por tener identidad propia, por otorgar gran importancia al diseño y por estar concebidos a una escala más íntima. Teniendo este cuadro en mente, dos jóvenes empresarios, José Luis Agüera (ingeniero comercial, dueño y gerente general de Tecnoagro) y Roberto Pons (ingeniero civil, ex gerente general de La Reserva), decidieron poner  en marcha un proyecto que pretende dar acogida a las necesidades del viajero de negocios sofi sticado. Se trata de un hotel de 77 habitaciones, ubicado en el sector de Vitacura con Alonso de Córdova, sobre un terreno de 1.600 m2, que ya es propiedad de los socios. La arquitectura, que contempla un edifi cio de 15 pisos, está a cargo de Mathias Klotz, Renzo Alvano y Pablo Riquelme, y la inversión total asciende a 13 millones de dólares. Los gestores de la iniciativa esperan estar operando a mediados de 2009, para lo cual se encuentran incorporando inversionistas.