Si alguien cree que todo está hecho, está muy equivocado. Y claro, porque muchas veces no es necesario inventar la rueda, sino que mejorarla. Este parámetro siguió el empresario Simon Woodroffe, quien acaba de inaugurar los hoteles cápsula en los aeropuertos ingleses de Heathrow y Gatwick. Se trata de pequeñas cabinas apiladas, llamadas Yohotel que […]

  • 27 julio, 2007

Si alguien cree que todo está hecho, está muy equivocado. Y claro, porque muchas veces no es necesario inventar la rueda, sino que mejorarla. Este parámetro siguió el empresario Simon Woodroffe, quien acaba de inaugurar los hoteles cápsula en los aeropuertos ingleses de Heathrow y Gatwick.

Se trata de pequeñas cabinas apiladas, llamadas Yohotel que tienen baño, ducha, televisor, camas para una o dos personas, techno walls y conexiones para iPod. La idea es que quien se vea obligado a pasar una noche o a esperar un rato el despegue de su avión se hospede cómodamente aquí. El precio de las “cápsulas” oscila entre los 80 y 140 dólares. Aunque también se puede pasar un mínimo de cuatro horas en ellas por 50 dólares. Antes de lanzarse al rubro hotelero, Woodroffe producía conciertos para Rod Stewart, Stevie Wonder y George Michael.