El alto precio que había mantenido el cobre permitió hasta hace un tiempo que mineros de distintas empresas alcanzaran a aprovechar esta parte del ciclo para hacerse de sabrosos reajustes en sus remuneraciones y bonos, cuestión que ahora no podrán conseguir quienes tengan que negociar el año que viene. De hecho, varias fueron las compañías […]

  • 10 diciembre, 2008

El alto precio que había mantenido el cobre permitió hasta hace un tiempo que mineros de distintas empresas alcanzaran a aprovechar esta parte del ciclo para hacerse de sabrosos reajustes en sus remuneraciones y bonos, cuestión que ahora no podrán conseguir quienes tengan que negociar el año que viene. De hecho, varias fueron las compañías que anticiparon sus procesos de negociación, tales como El Tesoro y Zaldívar y algunas divisiones de Codelco.

Ahora que las cosas han cambiado, es en el año que viene donde están puestos todos los ojos. Según supimos, la primera en negociar será nada menos que Escondida, cuyo contrato vence en septiembre y donde ya hay un antecedente de conflicto largo, como el de la última negociación en 2006, cuando hicieron huelga cerca de un mes. BHP Billiton también tiene que negociar con dos de sus empresas: Spence y Cerro Colorado; y hacia fines de año hará lo propio Codelco Norte.

Los aprontes están a pedir de boca. Mientras por un lado se dice que la baja del precio del cobre tendría que poner ciertos muros de contención, desde la otra vereda se menciona el precedente que marcó el reajuste en el sector público.