Nuestra querida, deseada y vilipendiada Britney Spears tuvo el peak de su año 2008 hace unos días en los VMA Awards (MTV Video Music Award), una premiación que si bien no tiene el prestigio industrial del Grammy, sí tiene una moral bastante más real e interesante que su primo pelolais. Y claro, la blonda se […]

  • 16 septiembre, 2008

Nuestra querida, deseada y vilipendiada Britney Spears tuvo el peak de su año 2008 hace unos días en los VMA Awards (MTV Video Music Award), una premiación que si bien no tiene el prestigio industrial del Grammy, sí tiene una moral bastante más real e interesante que su primo pelolais. Y claro, la blonda se llevó los tres principales premios y reapareció ante el público cual Lázaro resurrecto, rebosante de esa lascivia veinteañera que la hizo famosa. Y es que la pobre Britney se había transformado en un fenómeno que prometía terminar como Michael Jackson en términos de decadencia y demencia mediática. Pero lo más interesante del asunto es cómo está el showbizz siempre bien dispuesto a darles una segunda oportunidad a los caídos, a los afligidos. Algo muy pío de parte de todos nosotros.