“Esto de la colusión ha sido un golpe brutal que nos ha afectado a todos, incluso sicológicamente, pero me quiero quedar con el vaso medio lleno, y es que las instituciones funcionan. Esto venía del año 2000, y bueno las instituciones en el 2000 no funcionaron, en 2001 tampoco, pero hoy sí lo hicieron. Aquí […]

  • 12 noviembre, 2015

hermann-von-muhlenbrock

“Esto de la colusión ha sido un golpe brutal que nos ha afectado a todos, incluso sicológicamente, pero me quiero quedar con el vaso medio lleno, y es que las instituciones funcionan. Esto venía del año 2000, y bueno las instituciones en el 2000 no funcionaron, en 2001 tampoco, pero hoy sí lo hicieron. Aquí hay una institución que está cuidando los valores más fundamentales del progreso de libre mercado, que es el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia, y eso hay que resaltarlo con mucha más fuerza. Yo creo que es un buen guardián y tenemos que difundir los valores de mercado, las empresas tienen que preocuparse más de sus principios, más de la ética, como digo yo, adorar menos a la UF y adorar más los valores y principios.

Creo también que la justicia funcionó. Se dice que a las grandes empresas no les pasa nada y aquí se ha visto involucrada una de las empresas más emblemáticas, sino la más emblemática de Chile, con una familia también emblemática. Una familia con grandes pergaminos, con historia como empresa, y la ley funcionó. Y eso habla bien, con todos los problemas que tenemos, de cómo estamos defendiendo nuestra institucionalidad.

Por otro lado, la desigualdad es un problema, no cabe duda, pero no es el principal problema que tiene Chile. Y poner el foco de la política pública y orientar un país hacia eso, me parece que es leer mal la situación. No creo que haya una olla de presión, no creo que haya un país que esté dando señales de un levantamiento social con muestras claras de violencia, un movimiento de reivindicación contra el Estado. Hay descontento, pero no por desigualdad. Hay descontento por la educación, o por la salud, o porque tenemos un problema de seguridad, pero de ahí a decir que el descontento se debe a la desigualdad, es de una simpleza tremenda. Todavía tenemos 7,5% de pobres en Chile y eso sí que es indignante e inaceptable, debemos seguir avanzando en eliminar la pobreza y ahí hay harto trabajo por hacer.

La nueva Constitución es otro tema que nos preocupa. Creamos una institución cuyos principios han sido tremendamente positivos para convertir a un país mediocre, con un 50% de pobreza, en el mejor país de Latinoamérica y creo que en gran parte, esto ha sido posible gracias a esta Constitución. Hoy, Chile tiene una calidad de vida de un país muchísimo más arriba de su nivel de PIB y estamos construyendo un país que realmente es exitoso. Si la nueva Constitución es sólo un mensaje de que la otra nació en dictadura y ésta en democracia, pero que en el fondo los sustentos y los pilares de la actual se van a mantener, no tengo problema en que se haga una nueva constitución, pero es importante dar esa seguridad. Pero si vamos a meter las manos al Banco Central, si vamos a cambiar el Estado subsidiario y que el Estado pueda invertir en cierto tipo de cosas, no nos parece. La tesis de la hoja en blanco no es la más adecuada, porque algunos dibujan muy mal. •••