Finalmente, una serie de detectives que no pretende ser un clon de CSI ni tener personajes de cartón. Se llama Prime suspect y es la versión estadounidense de la conocida producción británica.

  • 17 noviembre, 2011

Finalmente, una serie de detectives que no pretende ser un clon de CSI ni tener personajes de cartón. Se llama Prime suspect y es la versión estadounidense de la conocida producción británica. POR federico willoughby Olivos

Hay pocas bestias tan agresivas como la televisión gringa, un monstruo que elimina programas sin a veces darles más que un capítulo para mostrar qué tan buenos son. Así, una mala elección horaria, un piloto débil o simplemente un actor secundario que no engancha al público pueden hacer que los millones de dólares que se invierten en producción, guión, casting, etc… se vayan derecho al tacho de la basura. Ahora, cierto es que, de tarde en tarde, las cadenas se dan cuenta de lo que tienen y dan la pelea; pasó con Friday night lights y está pasando con Prime suspect, remake de la exitosa serie británica homónima protagonizada nada menos que por Helen Mirren.

La versión americana, con María Bello en el rol principal, ha tenido pésimo rating, pero NBC está haciendo todo lo posible por lograr una segunda temporada. Y ojalá lo logre, porque es uno de los estrenos con mayor personalidad de este año. Veamos: Bello encarna a la detective experta en homicidios Jane Timoney, una mujer que se aleja de los cánones impuestos por CSI y sus series clones. Timoney es buena en lo que hace pero no brillante, sabe que ser mujer en un departamento completamente machista es más que una desventaja y tiene días realmente malos. Días, por ejemplo, que parten peleando a gritos con la ex de su marido (a la que logra controlar mediante una delicada extorsión que es imposible rechazar) y terminan usualmente en el bar de su padre haciendo lo que todos hacemos en un bar: tomando. Todo esto, mientras trata de dejar el cigarrillo vía chicles de nicotina.

Como si fuera poco, sus compañeros no la soportan. Y no es que ella haga mucho al respecto (en el fondo no le importa demasiado y si le importa, no tiene tiempo para preocuparse), pero la serie juega con la idea de lo que sucede en un espacio dominado por hombres cuando llega una mujer que juega con sus mismas reglas, que no los necesita y se los dice en la cara. A la vez, está obligada a trabajar con ellos y, de alguna forma, a encontrar un punto en común. No por nada, uno de los secundarios mejor logrados es el detective Reg Duffy (interpretado por Brian F. O´Byrne), la némesis de Timoney y quien, a medida que pasan los capítulos, empieza, casi a regañadientes, a respetar a la detective sin nunca dejar de presionarla y hacerle la vida imposible.

Punto aparte son los guiones. No son simples reediciones de los la producción británica y, fuera de eso, desafían la agotada lógica de series de detectives que CSI, NCIS y La ley y el orden han ocupado durante décadas. Como muestra, en el segundo capítulo una niña es secuestrada y, si bien la lógica televisiva obliga a que la resolución del conflicto (encontrar al pedófilo) suceda en el último bloque, aquí la vuelta de tuerca está en que la historia se centra no en torno a la investigación, sino en cómo la necesidad de los policías por encontrar un culpable termina destruyendo la vida de un criminal rehabilitado.

No está claro si habrá una segunda temporada, aunque no deja de ser llamativo que Ken Tucker, reconocido crítico de TV de Entertainment Weekly, después de destruirla tras ver solamente el piloto, pidiera disculpas públicas (la serie le gusta cada vez más) y ande rogando a sus lectores para que la vean y así “no la maten”.


Valderrama a Subugatory

Una de las comedias más oscuras (y por lo mismo, más divertidas) de esta nueva temporada es Suburgatory: la vida de una adolescente que es arrastrada por su padre desde Nueva York a un suburbio que parece sacado de The real housewifes. La serie ha sido uno de los buenos estrenos de temporada y se acaba de reforzar con Wilmer Valderrama (The 70´s show) para que interprete a un gurú, una mezcla entre Richard Gere y Dalai Lama.

Eso sí, por ahora, sólo será un personaje invitado, ya que el actor tiene su propia serie Awake lista para la midseason y en ella interpretará a un detective que después de un accidente vive dos realidades paralelas.