Un día como hoy las librerías comenzaban a vender la primera historia del mágico unverso.

  • 26 junio, 2018

26 de junio de 1997. Las librerías británicas sacaron a la venta 500 copias de un libro para niños y adolescentes de un autor desconocido, J. K. Rowling, quien no puso su nombre ya que en esos años aún no se tomaba en cuenta a las mujeres escritoras. Mejor colocar J. K. así nadie sabía si era hombre o mujer, y leería la historia sin ningún prejuicio. El libro trataba de un niño huérfano que se entera en su undécimo cumpleaños que es un mago y que debe ir a la escuela de magia.

Pero antes de ser la historia contemporánea más conocida del mundo entero, Joanne Rowling​ mostró su manuscrito a doce editoriales que no vieron el potencial éxito de la historia de Harry Potter en prácticamente todo el mundo. Pero fue Bloomsbury quien apostó por la historia del niño mago y compartió el éxito de la saga.

Harry Potter creció junto a sus lectores. En siete libros se contó la historia de su lucha contra el-que-no-debe-ser-nombrado mientras luchaba con la adolescencia, el bullying, a veces la desconfianza pero sobre todo, la carga de ser el joven más conocido del mundo mágico. A veces una bendición, a veces una maldición (en sentido figurado), y nosotros éramos parte de ello, sentíamos lo que sentía Harry. Sufríamos, nos alegrábamos, llorábamos. NOs sumergimos de lleno en la historia y fuimos parte de ella.

Rowling fue un genio, porque dentro de la historia de fantasía, tomó muchos mitos y leyendas de la magia que podemos reconocer. Hipogrifos, duendes, escobas voladoras, incluso los nombres de los personajes significan algo (¿Sabías que santa Hedwig es patrona de los huérfanos?).

Mientras salían los libros se hicieron películas, y con ellas Harry Potter, Ron Weasley, Hermione Granger, Dumbledore, Snape, Draco Malfoy y todos quienes pertenecían a este universo mágico se hicieron cada vez más conocidos. Gracias a esto, muchos niños se volcaron a la lectura, al igual que adolescentes y hasta adultos, queriendo saber más detalles de la historia que se mostraba en la pantalla grande, porque como se sabe, el libro siempre es mejor.

En julio 2007, se formaron largas filas en las librerías de todo el mundo para poder obtener Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, el último libro. Muchos, emocionados (entre quienes me incluyo), se devoraron página tras página para conocer el final de la saga, y luego de las últimas palabras escritas “No había nada de que preocuparse”, sintieron un pequeño vacío en el estómago. Quizás hasta ganas de llorar, porque la historia que seguimos por años, llegaba a su fin. Harry, quien creció con nosotros, terminaba su aventura.

Las películas continuaron, y luego los spin-off. Una nueva trilogía de películas (Animales fantásticos y dónde encontrarlos) y hasta una obra de teatro (Harry Potter y el legado Maldito), obras que siguen expandiendo el mundo mágico. Para quienes somos fanáticos desde el inicio, son historias que no podemos perdernos, pero que no son lo mismo. Nada podrá superar haber crecido con Harry.

Hoy es un día especial, porque recordamos el primer libro que comenzó todo. Un libro no muy ambicioso, pero que nos sumergió en este fantástico mundo, que nos hizo soñar con recibir la carta de Hogwarts y ser parte de alguna de las Casas, tener amigos para siempre y luchar contra las fuerzas del mal. Gracias por tanto, querida J. K.

Gracias por la magia.