A pesar de que las futuras generaciones no tendrán el privilegio, como la gente de hoy lo tiene, de leer cartas y diarios personales de sus antepasados, de seguro podrán hacerlo en miles de archivos digitales que posee cada persona. La pregunta ahora es cómo tener acceso a esos registros, tras la muerte de una […]

  • 12 abril, 2013

A pesar de que las futuras generaciones no tendrán el privilegio, como la gente de hoy lo tiene, de leer cartas y diarios personales de sus antepasados, de seguro podrán hacerlo en miles de archivos digitales que posee cada persona. La pregunta ahora es cómo tener acceso a esos registros, tras la muerte de una persona.

Durante años, abogados, académicos e incluso los gobieros se han preguntado cómo prepararse frente a esta eventualidad, un asunto que no es fácil de resolver, especialmente si se considera que hay personas que incluso tras la muerte desearían mantener la privacidad de sus archivos digitales.

Frente a esta problemática, Google ha creado una concreta solución bautizada “Gestor de cuenta inactiva”, que controla lo que sucede con tus cuentas cuando dejas de usar Google, herramienta que muchos ya han apodado como “Google Death”.

A través de este sistema, el usuario puede programar cuánto tiempo después de registrada la última acción en Google se le notifique. Tras cumplida esa fecha, Google enviará una altera por correo o mensaje de texto y, si al terminarse el mes, la persona no ha ingresado, la empresa notificará sus “contactos de confianza” ( el usuario puede escoge un máximo de 10) y les compartirá la información, si así lo ha elegido.

Si por el contrario, el usuario no quiere compartir sus archivos privados con nadie puede programar que todos sus datos sean eliminados y sus cuentas sean destruídas. Esto incluye todos los datos asociados a su actividad en Google, etiquetas en blogs, videos subidos a YouTube, álbumes de fotos en Picassa, mensajes en Google Voice, etc.

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