Un complejo escenario se teje de cara a la segunda vuelta al interior de la Nueva Mayoría. Mientras los equipos del candidato del pacto Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier, se preparan para enfrentar el balotaje -con la certeza de que su candidato será quien dispute el sillón presidencial con Sebastián Piñera, en diciembre-, su […]

  • 15 noviembre, 2017

Un complejo escenario se teje de cara a la segunda vuelta al interior de la Nueva Mayoría. Mientras los equipos del candidato del pacto Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier, se preparan para enfrentar el balotaje -con la certeza de que su candidato será quien dispute el sillón presidencial con Sebastián Piñera, en diciembre-, su adversaria de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, parece cada día menos dispuesta a unir fuerzas para enfrentar al exmandatario.

Incluso ayer la abanderada falangista puso al mismo nivel a su adversario de la coalición oficialista con el representante de Chile Vamos, asegurando que creen que “la elección ya está cortada, aunque eso sólo lo definirá el electorado el 19 de noviembre. E hizo un especial llamado a las mujeres a votar por ella.

Mientras a Guillier y a Piñera los desafió por igual a bajar sus expectativas, porque, “de repente, uno los escucha y parece que cada día tienen discursos con más similitud, los dos con triunfalismo y con una soberbia que puede ser mala consejera”, sentenció.

Pero la candidata, que ha intensificado su agenda en terreno estos últimos días de campaña, no se detuvo ahí, sino que se explayó sobre las coincidencias que habría entre ambos candidatos, pese a estar en fuerzas opositoras.

“Hemos visto como en ambos cunden las descalificaciones, cunde la campaña del terror, de un lado y del otro”, fue la frase que en el entorno de Guillier provocó más molestia, por la referencia que Goic hizo a la “campaña del terror”, aunque se cuidaron de expresarla públicamente.

De hecho, en la propia DC existe un sector que sigue con preocupación y hasta fastidio cómo la candidata del partido ha ido endureciendo su discurso. Ello, porque con sus declaraciones cada vez menos amistosas estaría quemando todas las naves, lo que haría muy difícil al partido, como institución, sumarse a la candidatura de Guillier llegado el momento sin que se provoque un quiebre interno.

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