Novedades hay en el sector de telecomunicaciones. Hace unas semanas vio cómo un operador malayo hacía su ingreso al mercado chileno, al adjudicarse un millonario proyecto del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT). La firma se llama Packet One y su CEO, CC Puan, es algo así como el Bill Gates de Malasia, el […]

  • 9 junio, 2009

Novedades hay en el sector de telecomunicaciones. Hace unas semanas vio cómo un operador malayo hacía su ingreso al mercado chileno, al adjudicarse un millonario proyecto del Fondo de Desarrollo de las Telecomunicaciones (FDT). La firma se llama Packet One y su CEO, CC Puan, es algo así como el Bill Gates de Malasia, el mismo que aterrizará en Chile por estos días para anunciar sus planes en el país y la región, los que por cierto son bastante ambiciosos.

Su arribo al país viene precedido por una jugada magistral. En marzo pasado, cuando la Subtel abrió los sobres de la licitación del FDT para la conectividad de 1.400 localidades rurales con una inversión de 120 millones de dólares (licitación que incluía un subsidio gubernamental cuyo ganador sería el que pidiera el monto más bajo), todos quedaron boquiabiertos al ver la propuesta de Packet One, que pedía subsidio cero. Sí, subsidio cero para un proyecto que por su naturaleza requerirá de décadas antes de recuperar la inversión.

Ante la incredulidad del resto de los participantes, entre ellos representantes de Entel, Telefónica y CTR, los malayos –de la mano de la empresa de tecnología Inversa–, decidieron jugársela, básicamente teniendo en cuenta que la licitación considera el derecho a usar una banda de espectro WiMax en todo el país, y sobre la cual pueden desarrollar un proyecto 100% comercial. Este operador “de facto”, como muchos lo llaman, pretende arribar con todo y, de hecho, planea una inversión de cerca de 300 millones de dólares para desplegar sus redes. No por nada en Malasia, donde partieron sus operaciones el año pasado y a la fecha llevan más de 250 mil clientes, son un caso de estudio.