En el sector automotriz la fusiones no son algo nuevo, pero cuando suceden son enormes. El último gran re-ordenamiento de compañías multinacionales fue producto de la crisis sub-prime de 2007-2008, pero el escenario hoy es distinto y ahora es el futuro de la movilidad la que define a los grandes nuevos actores.

  • 8 noviembre, 2019

Porque ayer se anunciaron los planes de unión de dos titanes de la industria de la movilidad a nivel global, el PSA Groupe (Peugeot, Citroën, Opel, entre otras marcas) y el conglomerado italo americano FCA (Fiat, Chrysler, RAM, Alfa Romeo y Dodge entre otras firmas), que planean unificar sus caminos, pero no motivados esta vez por una crisis, sino por los desafíos que plantean el futuro de la movilidad.

La idea es la creación de un nuevo grupo con dimensiones y recursos globales, con un ordenamiento que dejaría un 50% en manos de los accionistas del Grupo PSA y otro 50 % en los accionistas de FCA. El nuevo conglomerado se haría cargo de enfrentar los desafíos de la conectividad, la electrificación, la movilidad compartida y autónoma, utilizando las fortalezas de ambas empresas en investigación y desarrollo y su amplio ecosistema, para fomentar la innovación y afrontar estos desafíos con rapidez y eficiencia de capital.
En términos específicos esto crearía el cuarto actor global como fabricante de autos más grande, en términos de ventas unitarias anuales (calculado en unos 8,7 millones de vehículos anuales). La idea es aprovechar los mercados donde cada grupo es más fuerte, así FCA en América del Norte y América Latina, y del Grupo PSA en Europa.
La idea central es combinar fortalezas en todos los segmentos automotrices, creando una mega empresa capaz de modelar la nueva era de la movilidad sostenible, incluyendo la propulsión eléctrica, la conducción autónoma y la conectividad digital. Las sinergias anuales proyectadas se estiman en aproximadamente 3,7 mil millones de euros sin cierre de plantas como resultado de la transacción.
El plan entre los Grupos PSA y FCA es parte de un camino de intensas negociaciones entre los altos directivos de las dos empresas. Ambas comparten la convicción de que existe una lógica convincente para un movimiento tan audaz y decisivo que crearía un grupo líder mundial con la dimensión, las capacidades y los recursos para aprovechar con éxito las oportunidades y gestionar eficazmente los desafíos de la nueva era de la movilidad.
La fusión propuesta crearía el 4o fabricante de autos mundial más grande en términos de unidades vendidas (8,7 millones de vehículos), con ingresos combinados de casi 170 mil millones1 de euros y ganancias operativas recurrentes de más de 11 mil millones2 de euros sobre una base agregada simple de los resultados de 2018, excluyendo Magneti Marelli y Faurecia. Se estima que el incremento significativo en el valor resultante de la transacción es del orden de 3,7 mil millones de euros en sinergias anuales proyectadas, derivadas principalmente de una asignación de recursos más eficiente para inversiones a gran escala en plataformas de vehículos, propulsión y tecnología, y mayor poder adquisitivo inherente a la nueva dimensión del grupo fusionado. Estas estimaciones de las sinergias no se basan en el cierre de ninguna planta.
Cinco miembros del Consejo de Administración serían nombrados por FCA (incluido John Elkann como presidente) y cinco serían nombrados por el Grupo PSA (incluido el vicepresidente y el director independiente principal)3. El director ejecutivo sería Carlos Tavares por el período inicial de cinco años y también sería miembro del Consejo de Administración.
Carlos Tavares declaró: “Esta convergencia aporta un valor significativo a todas las partes interesadas y abre un futuro brillante para la Empresa resultante de la fusión. Estoy satisfecho del trabajo realizado hasta ahora con Mike y estaré muy feliz de trabajar con él para construir juntos una gran compañía”.
La nueva compañía matriz con domicilio en Holanda cotizaría en la Euronext (París), la Bolsa de Valores italiana (Milán) y la Bolsa de Valores de Nueva York, y seguiría manteniendo presencias significativas en las sedes centrales actuales en Francia, Italia y Estados Unidos.