Para todos los que quieren terminar este 2008 como corresponde, un imperdible es conocer la primera galería de diseño chilena creada por el Centro Cultural Palacio de la Moneda.

  • 23 diciembre, 2008

 

Para todos los que quieren terminar este 2008 como corresponde, un imperdible es conocer la primera galería de diseño chilena creada por el Centro Cultural Palacio de la Moneda. Por María Jesús Carvallo.

Es interesante comprobar que el arte es cada vez más importante para los chilenos. Quizá esta frase puede sonar repetida o hasta sin mucha novedad, pero es totalmente cierta. Se nota que la gente está motivada, que tiene ganas de saber más, de ir a las exposiciones y de hacer de las muestras un panorama del fin de semana. Hace poco fui al barrio Lastarria a darme una vuelta por los museos. Era una de esas ocasiones en que estos espacios abren sus puertas en la noche y en forma gratuita, dejando que los interesados conozcan las exhibiciones del momento. Descubrí que hay muchos santiaguinos felices con este tipo de iniciativas y que reemplazan –al menos por un rato– los malls y el consumismo por algo distinto y gratuito. Personalmente comprobé que los lugares estaban repletos, y no sólo de intelectuales, sino que había niños, parejas jóvenes –y otras no tanto– que hicieron de este panorama la alternativa perfecta para un viernes después del trabajo.

Otro buen ejemplo, y que claramente se merece un aplauso largo, es el Centro Cultural Palacio de la Moneda. Sí, porque más allá de las espectaculares salas creadas para recibir a los mejores artistas del planeta, esta institución destinó todo un espacio en uno de sus subterráneos para albergar a los expertos en diseño. Se trata de la primera galería exclusivamente dedicada a exposiciones de este tipo de arte, un lugar donde los talentos tienen la posibilidad de dar a conocer sus mejores creaciones y objetos. Por estos días uno de los grandes íconos está exhibiendo una puesta en escena con lo mejor de lo mejor de su carrera: el francés Philippe Stark, conocido por sus muebles, lámparas y los más originales elementos de diseño industrial.

Bajo la curatoría de Hernán Garfias –amigo personal de este maestro– la muestra está conformada por una selección de 30 piezas de distintas etapas de su trayectoria, y que incluyen desde una butaca hecha especialmente para el entonces presidente francés François Mitterrand, el exprimidor Juicy Salif, la escobilla de dientes Dr Spoon o el colador Max le Chinois. Como el mismo Garfias dice: “este es un homenaje personal a un viejo amigo. Con el tiempo me fui convirtiendo en un coleccionista de su arte y hoy decidí organizar esta muestra para que los chilenos tengan la oportunidad de conocer en vivo y en directo piezas que jamás se han visto en el país”.

Bajo el nombre Starck: diseño estrella, esta exhibición estará abierta al público hasta abril de 2009, y es una muy buena instancia para saber más sobre este maestro contemporáneo y, también, para conocer este nuevo espacio de arte, que vale la pena incluir entre los paseos del fin de semana.