Si antes tener un Ferrari era un bien exclusivo, hoy lo es aún más, ya que miles de ciudadanos italianos se han visto obligados a vender sus superdeportivos producto de la grave crisis que afecta a la región.

Las cifras de patronal Unrae publicadas en El Economista muestran el crítico panorama. En cinco meses se ha triplicado la exportación -por venta- de estos lujosos automóviles, ascendiendo a 13.633 unidades.

Según explican los expertos, la fuga de los deportivos se debe entiende como consecuencia a una de las medidas adoptadas por el gobierno de Mario Monti para reducir el déficit elevando fuertemente los impuestos sobre la propiedad de estos autos.

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Si bien se podría pensar que el dueño de uno de estos lujosos vehículos podría palear los impuestos, las cifras dan para pensarlo dos veces. Un ejemplo son los 8.400 euros anuales que debe pagar el dueño de un Lamborghini, sólo en concepto de impuestos.

Aunque los fanáticos alegan que Italia perderá su esencia con la fuga de Ferrari, los más preocupados son los de la automotora Fiat, quien incluso tuvo que suspender sus inversiones en el país de la bota hasta que mejore la situación.

Conozca más detalles y declaraciones de los dueños de los automóviles de lujo en el artículo elaborado por El Economista: “Italia dice adiós a la “Dolce Vita”: la crisis provoca el éxodo de miles de Ferraris