No hay mejor frase para graficar lo que le ocurrió al empresario Ronald Hirsh, el ex dueño de Foster Limitada y Eurofashion. Sí, porque todo indicaba que estaba completando un gran negocio, cuando las cosas finalmente cambiaron de dirección. Según nos dijeron, en menos de un mes el empresario había logrado comprar el 50% de […]

  • 15 junio, 2007

No hay mejor frase para graficar lo que le ocurrió al empresario Ronald Hirsh, el ex dueño de Foster Limitada y Eurofashion. Sí, porque todo indicaba que estaba completando un gran negocio, cuando las cosas finalmente cambiaron de dirección.

Según nos dijeron, en menos de un mes el empresario había logrado comprar el 50% de la empresa a su socio y amigo, Alberto Gassmann, en 3 millones de dólares, y luego, conseguido vender a Paris (filial de Cencosud) el 100% de la firma –que incluye las marcas Foster, Marítimo, JJO y Foster Moon– en 10 millones de dólares. Pero la historia no terminó ahí, porque los analistas y abogados del holding de Horst Paulmann, al hacer el due diligence de rigor tras el preacuerdo concluirían que la compañía no valía la oferta inicial, sino 5 millones de dólares. Así las cosas, entre deudas por pagar y otros instrumentos fi nancieros dicen que Ronald Hirsh terminó a ras. Una lástima, tomando en cuenta que en 2006 Foster se perfi laba como la gran joyita del mercado juvenil. Todos la querían comprar. Incluso se llegó a decir que Ripley había hecho una oferta interesante –muy superior a la de Cencosud– pero que no se materializó, debido al vínculo de matrimonio entre la madre de Ronald Hirsh y Marcelo Calderón. Capital acudió al empresario, quien no quiso comentar el tema.