Los realities de música ya son parte de la pantalla. Y aunque no nos gusten, la oferta no es tan deplorable. Aquí, tres alternativas más que dignas. Por Federico Willoughby Olivos

 

  • 1 julio, 2011

 

Los realities de música ya son parte de la pantalla. Y aunque no nos gusten, la oferta no es tan deplorable. Aquí, tres alternativas más que dignas. Por Federico Willoughby Olivos

 


The Glee Project:
en mayo del 2009 la cadena Fox estrenó Glee y ya nada fue lo mismo. Porque el musical, centrado en un grupo de perdedores e inadaptados en un colegio looser de Estados Unidos, se tomó la televisión por asalto. Creada por Ryan Murphy, el mismo productor de Nip/Tuck, fue un éxito automático que no sólo consiguió millones de seguidores sino que divas como Britney Spears y Madonna imploraron para que sus canciones se usaran en la serie. Pero de eso ya pasaron 3 años, y si bien la serie sigue bastante sana (de hecho, actualmente el elenco de Glee viaja por Estados Unidos haciendo presentaciones en vivo), Murphy decidió seguir sacándole partido con una particular idea. Se trata de The Glee project, que no es otra cosa que un reality donde 12 jóvenes están en una suerte de escuela de talentos en que se elegirá a futuros integrantes de la serie. Y sí, la fórmula del concurso musical por episodios es más vieja que el hilo negro (solo es cosa de recordar Operación Triunfo), pero aquí el carisma de la serie madre logra que el producto sea bastante mejor que la media. Por lo demás, el programa no informa directamente a los competidores que están eliminados sino que, como en el colegio, deben buscar su nombre en la nómina pegada en el tablero de anuncios.

The Voice: estrenada hace poco más de un mes, NBC ya la confirmó para una segunda temporada. Importada directamente de la televisión holandesa, The voice también aprieta la tecla de la competencia musical, pero con ciertos elementos que la hacen atractiva. De partida, los jueces y entrenadores vocales de los participantes son músicos de primer nivel. Y no estamos hablando de gente que tuvo alguna vez una canción en la radio, sino nada menos que de Christina Aguilera, Blake Shelton y Adam Levine. El formato está compuesto por tres etapas: la primera consiste en una audición ciega en que los jurados eligen si quieren a los concursantes en sus equipos; después, los miembros de los equipos compiten por quién interpreta mejor la canción del capítulo que están grabando; y finalmente, cada elegido compite con el otro.

Platinium Hits: trasmitido por Bravo, la misma cadena en que habitan series como Project runway y Top chef, destaca porque mantiene la calidad que suelen tener los realities de esa señal. Me explico: si cadenas como Fox o incluso MTV con Jersey shore se han dedicado a cultivar programas de este tipo, en los que lo que prima son personajes absurdos y altamente bizarros, Bravo se ha preocupado de que sus espacios sean experiencias casi aspiracionales, llenas de estilo y en que prima el talento. El show muestra a doce músicos que sueñan con la fama, pero no se trata de que sólo sean buenos intérpretes, sino que también sean capaces de escribir sus propias canciones. Y ahí está la gracia: el programa se centra en el proceso creativo y en que el resultado sea de calidad. Lo anima nada menos que Jewel, esa rubia estilosa que tuvo un par de canciones decentes en los noventa. Causó sensación en sus primeros capítulos.

¿El final de House?
Okay, el titulo es antojadizo y no tengo ninguna información de que la serie que le puso onda al mal humor se vaya a acabar, pero lo cierto es que sí hay cambios. De partida, Lisa Edelstein (la guapa Cuddy) no vuelve en la próxima temporada, pues llegó a arreglo con Fox. Fue tan sorpresivo que el personaje ni siquiera tuvo una salida digna en pantalla. Pero bueno: Edelstein ya está confirmada en la próxima temporada de The Good wife y el gran misterio es quién va ser el próximo jefe de House. Ahora, lo que sí llama la atención es que no son pocos los sitios especializados en USA (como TV Guide) que hablan de lo gastados que están el personaje y la historia, por lo que no sería raro que estemos en los estertores del programa. Habrá que ver.