Fue uno de los ejes principales de la cuenta pública. Detrás de la creación y ejecución del anunciado programa Red Clase Media Protegida está el ingeniero comercial de la U. de Chile, Francisco Carrillo Magna, de 31 años. Cercano a Evópoli y a Evelyn Matthei, llegó a La Moneda para el primer gobierno de Sebastián […]

  • 7 junio, 2019

Fue uno de los ejes principales de la cuenta pública. Detrás de la creación y ejecución del anunciado programa Red Clase Media Protegida está el ingeniero comercial de la U. de Chile, Francisco Carrillo Magna, de 31 años. Cercano a Evópoli y a Evelyn Matthei, llegó a La Moneda para el primer gobierno de Sebastián Piñera, recién egresado, como asesor del gabinete del Ministerio del Trabajo, en ese entonces bajo el alero de Camila Merino. Su profesor, Osvaldo Larrañaga, lo recomendó para el cargo. Luego, con Matthei a cargo de esa cartera, Carrillo entró de lleno a trabajar a la reforma del Sence en el panel de expertos.

Junto con el cambio de gobierno partió a Horizontal, el think tank de Evópoli, como investigador  adjunto en el área de estudios laborales, para seguir vinculado con políticas públicas. Y desde ahí participó en el programa y la campaña presidencial del candidato de ese partido, Felipe Kast. Entre medio, junto a dos amigos de universidad, Juan Francisco Moreno y Ricardo Ruiz de Viñaspre, crearon una consultora dedicada a temas laborales para clientes como la Cámara Chilena Alemana de Comercio, Inacap, Arauco y Duoc. Sin embargo, uno de sus socios se fue a estudiar fuera y Carrillo recibió la llamada para volver a La Moneda, por lo que la sociedad estaría inoperativa. 

Tenía todo listo para partir a Inglaterra a estudiar un máster en política pública, cuando su mujer quedó embarazada de su primera hija. Eso coincidió con la invitación a sumarse al Ministerio del Trabajo, al equipo del subsecretario Fernando Arab. Al mes, Sebastián Villarreal, subsecretario de Servicios Sociales, lo “levantó” para armar el sistema Red de Clase Media Protegida (RCMP). Dicen que hay dos cosas que le “sumaron puntos”: su experiencia en SP1 en la ejecución de proyectos en el Estado y su entorno. Quienes conocen a Carrillo aseguran que no proviene de la “elite” y que, por tanto, conoce perfectamente los problemas de la clase media: estudió en el Instituto Nacional, entró a la universidad con media beca y crédito solidario y era usuario de Fonasa. Ahora, como director ejecutivo del programa, debe coordinar los distintos ministerios y servicios involucrados, que a la fecha suman 18. Se reúne semanalmente con el Presidente y en los días del lanzamiento, a diario. Quienes trabajan con él lo describen como “introvertido, experto en números y contenidos. Su fuerte no son las redes, ni las habilidades blandas”.