El negocio de los biocombustibles la lleva. Es un hecho. Por eso han estado apareciendo distintas iniciativas en torno a las energías renovables, que a futuro se espera representen el 15% de la oferta chilena de electricidad. Uno de los emprendimientos es EcoPellet, que tiene como objetivo producir biocombustibles sólidos a partir de desechos de […]

  • 1 junio, 2007

El negocio de los biocombustibles la lleva. Es un hecho. Por eso han estado apareciendo distintas iniciativas en torno a las energías renovables, que a futuro se espera representen el 15% de la oferta chilena de electricidad.

Uno de los emprendimientos es EcoPellet, que tiene como objetivo producir biocombustibles sólidos a partir de desechos de industrias de muebles y molduras en la Región Metropolitana. Pero hay más. También al amparo de Fundación Chile, se está armando un nuevo negocio en torno a los pellets, esta vez en el sur. La idea, según nos contaron, es poner en marcha un fondo de inversión en proyectos de bioenergía a partir de distintas fuentes, desde residuos forestales hasta desechos agrícolas, en el cual podrán participar como socias las mismas empresas productoras de biomasa.

Con esto del calentamiento global, se cree que hay nuevas oportunidades para industrias como esta, que en régimen podrían sumar un volumen de 300 mil toneladas de pellets para exportar a mercados como Europa y Japón, con un retorno esperado de 50 millones de dólares por año.