Los mercados están atentos a las señales del presidente electo, tras semanas de inestabilidad cambiaría provocada por la incertidumbre política y de una semana marcada por salidas de reservas.

  • 28 octubre, 2019

Se cumplió el libreto, pero esta vez a medias. Tal y como esperaban los argentinos y las encuestadoras, Alberto Fernández, del Partido Frente de Todos, logró vencer ayer en primera vuelta a su rival de centroderecha y actual jefe de Estado de la nación, Mauricio Macri, en una jornada que estuvo marcada por la tranquilidad, el respeto cívico y más de un 80% de participación, muy por encima de lo registrado en las primarias del 11 de agosto.

Con el 85,02% de las mesas escrutadas al cierre de esta edición y que sería confirmado después de mañana cuando inicia el escrutinio definitivo, la fórmula peronista -a la que también pertenece la expresidenta Cristina Fernández- obtuvo un 47,41% de apoyo frente al 40,82% de la dupla de Juntos por el Cambio, dando un dramático giro a la izquierda de la tercera economía de América Latina, hasta ahora sumida en una profunda recesión y una crisis financiera que se desató hace más de un año.

«Acá lo único importante es el futuro de los argentinos», dijo Macri una vez conocido el resultado. El mandatario agradeció a quienes votaron por él y afirmó además que llamó a Fernández para felicitarlo y que lo invitó a desayunar hoy a la Casa Rosada para iniciar una transición ordenada.

«Transformar nuestro país depende de los argentinos. Hoy estamos parados sobre bases más sólidas, pero tenemos que cuidar bien lo que hemos logrado. Nos dijeron que no se podía y ahí están (…) Hemos logrado un federalismo que se extiende por todo el país; hemos consolidado la libertad y la democracia, y tenemos que cuidar a todos los argentinos».

Pasadas las 23 horas, Fernández ofreció su primer discurso como presidente electo. Además de agradecer a todos los que votaron por él y a los que no. «Desde hoy se impuso un nuevo orden y lógica para Argentina. Vamos a salir al mundo como una nueva Argentina», aseguró.

Y agregó: «Los tiempos que se vienen son difíciles. Como lo dijo el presidente Macri, me reuniré con él para trabajar en la transición. Lo único que nos preocupa es que los argentinos dejen de sufrir».

Recordó al exmandatario Néstor Kirchner, quien cumplió hoy nueve años de su muerte, y apuntó a que «vamos a volver a construir una Argentina igualitaria. Es el compromiso que asumo (…) Vamos a volver a construir el país que soñaron nuestros mayores».

Datos de la participación

La diferencia entre ambos fue mucho menor a la esperada y a lo registrado en las PASO, cuando Fernández sacó 15 puntos de ventaja al mandatario. En esta oportunidad, Macri logró remontar casi 10 puntos, aunque no le alcanzó para ir a una segunda vuelta donde esperaba lograr su reelección. Y es que, para la victoria, uno de los candidatos necesitaba obtener el 45% de los votos válidos, o 40% con una diferencia mayor a 10 puntos porcentuales con el segundo.

Según cifras oficiales, sufragó el 81% del padrón, lo que se traduce en 4 puntos porcentuales más que las primarias, cuando votó 76,42% de la población.

Lo que sí queda claro de esta jornada, en los primeros análisis, es un nivel de polarización que no se veía desde 1983: esa vez, Raúl Alfonsín ganó con el 51,7% frente a 40,1% de Ítalo Luder. Ayer, las dos fuerzas principales se quedaron prácticamente con el 90% de los votos.

Así las cosas, Fernández queda con una oposición mucho más fuerte que los gobiernos anteriores, además de la composición de un Congreso dividido casi a la mitad. Hasta el momento, Macri quedó posicionado como el futuro jefe de la oposición, y no será un dirigente «jubilado» como decían muchos de los miembros más encumbrados de Cambiemos.

Reacción de los mercados

El resultado electoral ha estado en la mira de los mercados y será, sin duda, tema a discusión hoy. De hecho, anoche las autoridades del banco central se reunieron –en compañía del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza- para monitorear el conteo de los votos, tras semanas de inestabilidad cambiaria provocada por la incertidumbre política y de una semana particularmente marcada con salidas de reservas.

Eso sí, el directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya informó una serie medidas anoche, debido a la incertidumbre que existía en base a los comicios. Los anuncios incluyen el establecimiento de nuevo límite de compra mensual de dólares a US$ 200 para personas físicas con cuenta bancaria y US$ 100 a la compra en efectivo.

El BCRA argumentó que las medidas buscan preservar las reservas del rector, pero que serán transitorias hasta diciembre de este año.

Analistas ya apostaban porque se «blindaran» las reservas cambiarias y que se restringiera aún más el control de cambio impuesto en este momento. Apuntaban precisamente a la cantidad de dólares que se pueden comprar por día, que hasta ayer estaba en US$ 10 mil por persona. 

Así las cosas, los inversionistas estarán atentos al mensaje de Fernández y el tono de su discurso. Según el diario local El Cronista, «cuanto más radical y antimercado se manifieste, peor sería la reacción y más difícil sería mantener al dólar estable».

Ya el viernes el peso argentino se había devualuado por masivas coberturas en dólares a la espera del resultado, contando en precios que Fernández ganaría por amplia ventaja.

Operadores estimaban desde hace días que, independientemente de lo que arrojaran el escrutinio, se deberían implementar mayores controles cambiarios para resguardar reservas del banco central, que cayeron más de US$ 21 mil millones en 11 semanas tras las elecciones primarias de agosto.

En ese período, el peso mayorista se depreció un 24,44%, el informal cedió un 37,88%, el riesgo país subió el 152,3% y la bolsa cayó un 22,05%.

Derrota en Buenos Aires

El oficialismo también sufrió una dura derrota en la provincia de Buenos Aires. La gobernadora María Eugenia Vidal sólo alcanzó a registrar un 38,75% de los votos, frente al diputado opositor del Frente de Todos, Axel Kicillof, quien se quedó con el 52,96%. Son 13 puntos de ventaja, aunque significa que Vidal logró acortar la ventaja de casi 18 puntos que el exministro de Economía le había sacado en las PASO.

«Voy a seguir comprometida con ustedes. Ni hoy ni el 10 de diciembre se termina nada; empieza otra etapa. Seguiré al lado de ustedes. Las urnas no matan los sueños. Nos dicen que no es nuestro momento y que hay que mejorar», dijo emocionada Vidal al aceptar su derrota, y anunció que iniciará una transición democrática.

En tanto, la celebración para el oficialismo sólo llegó de la mano de la Ciudad de Buenos Aires, donde el actual jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, consiguió incrementar los votos que sacó en las PASO en agosto y obtuvo la reelección de su mandato con un cómodo triunfo en primera vuelta.

El candidato de Juntos por el Cambio se impuso con el 55,5% de los votos y superó a su principal rival del Frente de todos, Matías Lammens, quien se quedó con el 35% de los votos.

La Constitución de la Ciudad establece que para ganar sin necesidad de segunda vuelta hay que obtener el 50% de los votos.