En los últimos años varios estudios han demostrado una relación entre la privación del sueño y el  aumento de peso, pero no se sabía exactamente por qué ocurría. Sin embargo, una nueva investigación publicada esta semana en Nature Communications da luces sobre este comportamiento, informa The Atlantic. Unos científicos analizaron las imágenes cerebrales de personas […]

  • 7 agosto, 2013

Hamburguesa. Foto Flickr

En los últimos años varios estudios han demostrado una relación entre la privación del sueño y el  aumento de peso, pero no se sabía exactamente por qué ocurría. Sin embargo, una nueva investigación publicada esta semana en Nature Communications da luces sobre este comportamiento, informa The Atlantic.

Unos científicos analizaron las imágenes cerebrales de personas que habían dormido poco al momento de comer diferentes tipos de alimentos. El estudio encontró que, en esos casos, los “centros de compensación” del cerebro responden de una manera más fuerte a las comidas dulces y grasosas.

Además, en ese estado, las personas toman decisiones menos racionales, ya que a la corteza frontal le cuesta más regular la función que permite inclinarse por los alimentos más convenientes.

“Creo que el cerebro tiene cerca de 16 horas de funcionamiento óptimo antes de que necesite apagarse y dormir. Eso es lo más efectivo que alguien puede hacer cada día para restablecer la salud del cuerpo y del cerebro”, afirmó Matthew Walker, profesor de sicología y neurociencia en la Universidad de Berkeley y director del estudio.

Revise el artículo completo en The Atlantic.