Ya todos conocemos la historia. Facebook y Twitter pasaron años ideando cómo convertirse en redes sociales valiosas para sus usuarios, ofreciendo un gran servicio de forma gratuita sin ataduras. Ahora que ya están enganchados, ambas plataformas están trabajando para crear más valor para sus verdaderos clientes: los anunciantes publicitarios, informa Slate. La fórmula no es […]

  • 3 septiembre, 2012

Ya todos conocemos la historia. Facebook y Twitter pasaron años ideando cómo convertirse en redes sociales valiosas para sus usuarios, ofreciendo un gran servicio de forma gratuita sin ataduras. Ahora que ya están enganchados, ambas plataformas están trabajando para crear más valor para sus verdaderos clientes: los anunciantes publicitarios, informa Slate.

La fórmula no es fácil. La idea es tratar de obtener la mayor cantidad de información personal posible sin que el usuario se moleste como para cerrar la cuenta.

El jueves Twitter dio a conocer a través de su blog de publicidad que el servicio de mico-blogging empezaría a ofrecer un “target interesante” para los tweets y las cuentas de los anunciantes. El usuario será categorizado según sus intereses  -qué cuentas sigue y con quiénes engancha-.

Para Facebook eso es de principiantes. El nuevo plan de Zuckerberg, cuenta Slate, conectará a los anunciantes con los números de teléfono y correos electrónicos de los usuarios. Según Facebook, la palabra clave es “conectar”, ya que la información supuestamente no se compartiría.

¿Suena enredado? La idea es que las compañías que ya cuentan con un correo electrónico o número de teléfono de un cliente -que teóricamente habría sido entregado con anterioridad voluntariamente- puedan mandarle esa información encriptada  a Facebook. La red social escaneará esa información en su base de datos, buscando coincidencias. De encontrarlas, esos datos se agregarán a una lista con nuevos targets para avisos publicitarios.

Según un representante de Facebook, como la información será encriptada, la plataforma no compartirá los datos personales con los anunciantes y viceversa. Por ahora.

Lea el artículo completo en Slate.