SAN FRANCISCO — Facebook anunció esta semana que identificó varias campañas nuevas para influir y engañar a personas de todo el mundo: la empresa encontró y eliminó 652 cuentas, páginas y grupos falsos que intentaban propagar desinformación. Según Facebook, la actividad se originó en Irán y Rusia. La mayoría de los grupos y páginas estaban […]

  • 24 agosto, 2018

SAN FRANCISCO — Facebook anunció esta semana que identificó varias campañas nuevas para influir y engañar a personas de todo el mundo: la empresa encontró y eliminó 652 cuentas, páginas y grupos falsos que intentaban propagar desinformación.

Según Facebook, la actividad se originó en Irán y Rusia. La mayoría de los grupos y páginas estaban focalizados en gente de América Latina, el Reino Unido y Medio Oriente, así como Estados Unidos, aseguró la empresa.

En un informe preliminar, FireEye, una firma de ciberseguridad que trabajó con Facebook en la investigación de páginas y cuentas falsas, mencionó que las operaciones “se extendían mucho más allá del público y la política de Estados Unidos”.

La escala de los elementos descubiertos superó por mucho a otra operación de influencia que Facebook reveló en julio, en la cual la empresa aseguró haber detectado y eliminado 32 páginas y cuentas falsas sobre actividades relacionadas con asuntos sociales que generan polémica y que tenían como blanco las elecciones intermedias en Estados Unidos.

Sin embargo, parece que los objetivos de estas últimas campañas en la red social sí fueron similares a los de operaciones anteriores: distribuir información falsa que pudiera provocar confusión entre las personas y alterar su forma de pensar para que se volvieran más partidistas o favorecieran más a algún gobierno en varios temas.

“Creemos que tanto las páginas y las cuentas como los grupos eran parte de dos campañas distintas”, mencionó el 21 de agosto Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Facebook, en una conferencia telefónica sobre las actividades. “Una de Irán, relacionada con medios propiedad del Estado. La otra provino de un grupo de personas que el gobierno estadounidense y otros actores han vinculado con Rusia”.

Las revelaciones resaltan la forma en que se está extendiendo el uso de Facebook como plataforma de desinformación. Después de las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos, por ejemplo, la empresa reveló que su sitio fue usado para divulgar mensajes divisorios entre los votantes sobre temas raciales, de control de las armas y sobre el medioambiente.

Ahora, da la impresión de que hay cada vez más operativos en otros países que están adoptando las mismas tácticas de influencia en redes sociales.

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