El ex ministro de Finanzas inglés, George Osborne, es un férreo defensor de que el Reino Unido permanezca en la UE. Cree que habrá un segundo referéndum para solucionar el embrollo en que se encuentra el país en estos momentos y reafirma que Inglaterra es un gran lugar para invertir. Además, defiende el polémico libro de David Cameron y recuerda sus años de camaradería con Boris Johnson. Hoy, se encuentra en Chile exponiendo en el seminario anual de Picton, al que asistieron ministros como Alfredo Moreno y Juan Andrés Fontaine.
Por: Josefina Ríos

  • 10 octubre, 2019

Soy admirador de Chile, pienso que es un país fantástico, así es que estoy muy contento de ir”, asegura desde Londres George Osborne, ex ministro de Finanzas inglés entre 2010 y 2016, horas antes de subir a un avión con destino a Santiago para ser el plato fuerte en el seminario anual que organiza Picton, banco de inversiones con presencia en Chile, Perú y Colombia.

Además de exponer sobre el Brexit en el evento empresarial, la agenda del actual director del diario londinense Standard Evening también contemplaba reuniones con autoridades de gobierno y miembros de la comunidad de negocios chilena. “Siempre es bueno contribuir para que las relaciones entre Gran Bretaña y Chile sean aún más fuertes”, agrega Osborne, mientras asegura que mantiene una excelente relación con el ministro de Hacienda chileno, Felipe Larraín, desde los años en que como secretario de Finanzas del Reino Unido le tocaba ser el anfitrión del Chile Day en la capital inglesa.

-¿Qué impacto podría tener el Brexit sobre el resto de la comunidad internacional, en países como Chile, por ejemplo?

-Todavía no sabemos cómo terminará la historia del Brexit. Por eso, solo puedo explicar los distintos escenarios que se podrían dar. Por cierto, existe la posibilidad de que salgamos de la Unión Europea en las próximas semanas, pero también está la alternativa de que tengamos otro referéndum al respecto. Lo que sí puedo afirmar es que aun si no hay total claridad de lo que pueda pasar, Gran Bretaña es de todos modos un gran lugar para invertir: tiene una economía sana, un mercado laboral flexible, un fuerte Estado de derecho, que, claramente, sería aún más fuerte si no existiera la tentación de salir del bloque europeo. El Brexit está dañando la imagen del Reino Unido, pero también es parte de un fenómeno global que podemos observar en otras partes del mundo, lo vemos en Estados Unidos, en algunos países de Latinoamérica, también en Europa, donde algunos líderes populistas proponen soluciones simplistas para problemas comunes.

-Con todo, el Brexit podría quizás traducirse en una oportunidad para que otros países fuera de la Unión Europea firmen buenos acuerdos de libre comercio con el Reino Unido, lo cual podría favorecer en el mediano plazo al comercio mundial…

-No es necesario que el Reino Unido abandone la Unión Europea para tener más comercio internacional, por eso no creo que el Brexit facilite una situación en ese sentido. No obstante, pienso que esta instancia hace más importante que Gran Bretaña avance en esa dirección, porque si abandonamos los negocios con Europa, necesitaremos incrementar el comercio y los negocios con regiones como Latinoamérica.

-¿Ha visto usted una actitud proactiva desde la administración de Boris Johnson en esa línea de apertura comercial con el resto del mundo?

-Por el momento, el sistema político inglés está bastante ocupado y enfocado con el Brexit en sí mismo. Todavía subsiste la gran pregunta de si Inglaterra logrará hacer tratados comerciales independientes fuera de la UE o alineado al bloque europeo, esa respuesta aún no está clara. Entonces, como te decía, pienso que no se necesita un Brexit para hacer más negocios con Chile o cualquier otro país, creo que en ese sentido no existen ventajas.

Tres viejos aliados

George Osborne es un público detractor de la salida del Reino Unido del pacto europeo, sin embargo, apoyó con su voto a Boris Johnson, la cara más emblemática del Brexit, para que se convirtiera en Primer Ministro del Reino Unido. “Al igual que el señor Johnson, pertenezco al Partido Conservador y, por lo tanto, quería a un político de mi colectividad como gobernante. Además, entre todos los candidatos conservadores, consideré que Boris tenía las mayores posibilidades de éxito porque era el más carismático. Aparte del Brexit, tengo muchas coincidencias con él: normalmente Johnson ha sido un conservador bastante liberal y solo en el tema Brexit ha fijado posiciones más extremas. Cuando lo apoyé, le dije: ‘No aliento tus políticas sobre abandono de la UE, pero sí el resto de tus propuestas’”, explica el ex parlamentario conservador a raíz de su polémica decisión.

-De hecho, en sus comienzos políticos en el Partido Conservador, usted, el ex Primer Ministro David Cameron y Boris Johnson eran cercanos y representaban el ala más liberal del partido, ¿qué recuerdos tiene de esa época?

-Sí, a fines de la década pasada, cuando nos convertimos en los líderes del Partido Conservador, David Cameron como primer ministro, yo como ministro de Hacienda y su principal consejero, y Boris Johnson como alcalde de Londres, tratamos de persuadir a los votantes que luego de largos años de un gobierno laborista liderado por Tony Blair, ya era tiempo de respaldar a una nueva camada de conservadores. En la práctica éramos conservadores en nuestras políticas económicas, pero liberales en los temas sociales y culturales, y eso representó un cambio grande dentro de nuestro partido. Debo decir que de alguna forma los tres promovimos este cambio y si Boris Johnson vuelve a ser esa clase de político, nuevamente será exitoso. Sin embargo, si insiste en ser un conservador del ala dura ,no le va a ir bien.

-Usted es bastante cercano a David Cameron, ¿qué piensa del libro que acaba de publicar el ex primer ministro? Varios lo critican, ya que piensan que cometió indiscreciones respecto al rol de la reina Isabel II.

-Soy muy amigo de David Cameron, de hecho, soy padrino de su hijo y él es padrino de mi hija. Creo que su libro es excelente. En su espíritu no estaba hacer un texto aburrido sobre política y que no revelara nada importante. Por el contrario, él quería entregar una real cuenta pública de lo que significa ser el primer ministro británico y cuando haces un relato realista de esa labor, tienes que hablar aunque sea un poco sobre el rol de la reina, porque esa es una parte importante de la tarea del primer ministro.

La dualidad británica

Según Osborne, los británicos mantienen una posición dual y bastante contradictoria sobre las temáticas en torno al Brexit: “Por un lado, te dirán que están cansados del Brexit y que ya no quieren hablar más al respecto, pero luego están muy interesados en todo lo que sucede a su alrededor. Si vas a una comida con tu familia o amigos, siempre te dirán que no se hablará del Brexit, pero a los cinco minutos estarán todos discutiendo sobre este tema”.

-La revista The Economist designó a un editor especial de Brexit. Usted es director del Standard Evening, uno de los periódicos londinenses más leídos, ¿de qué manera este proceso político ha desafiado el trabajo en su diario?

-La mayoría de las noticias políticas que llevamos tienen relación con el Brexit y en estos días cubrimos bastante más las decisiones que se toman en Bruselas, de hecho, tenemos más corresponsales que nunca en esa ciudad. Además, algunas veces yo mismo escribo las editoriales, que son anónimas, pero que todos saben que soy yo quien las redacta. Y claro, yo traigo mis propios puntos de vistas a las páginas del diario. Probablemente, si no hubiera un Brexit en proceso,  no escribiría tantas editoriales.