En una entrevista publicada en la edición 372 de Capital, Carlos Cardoen dijo que durante el gobierno de Piñera “desde la Dibam se cometieron los descriterios más salvajes” y que se “se generó un brazo armado que se dedicó a perseguir el coleccionismo y no a cautelar el patrimonio”. Las declaraciones generaron la reacción de […]

  • 13 junio, 2014

DIBAM_Cardoen

En una entrevista publicada en la edición 372 de Capital, Carlos Cardoen dijo que durante el gobierno de Piñera “desde la Dibam se cometieron los descriterios más salvajes” y que se “se generó un brazo armado que se dedicó a perseguir el coleccionismo y no a cautelar el patrimonio”.

Las declaraciones generaron la reacción de la entonces directora de la Dibam, Magdalena Krebs, quien señala que “ante una aseveración tan destemplada y descalificatoria, me parece importante narrar los hechos”.

Dice que a raíz de una publicación en 2012 en El Mercurio que señalaba: “(Cardoen) ha recorrido el desierto, junto a sus hijos, con un detector de metales que les indicó dónde excavar. Así es como encontraron vestigios que les permitieron, por ejemplo, reconstituir antiguas huayras, pequeños hornos incaicos usados para la fundición, algunos en exhibición en esta muestra”, el secretario ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) cumplió su deber y realizó la correspondiente denuncia a la Fiscalía. Esto, porque según explica Krebs, ese tipo de vestigios son bienes arqueológicos que la legislación chilena otorga especial protección y cuyo hallazgo no fue informado ni denunciado al CMN. La profesional agrega que la extracción de bienes arqueológicos constituye un delito tipificado por la ley cuando se realiza fuera del marco de una excavación arqueológica, las cuales deben ser autorizadas por el CMN.

Asimismo, Krebs añade que, respecto al proyecto de Reglamento del Registro de Museos al que hace referencia Cardoen en la entrevista a Capital, “la División Jurídica del Ministerio de Educación sometió un borrador de reglamento al análisis del CMN, el cual, en su sesión del 11 de diciembre de 2013, acordó valorar la iniciativa y proponer algunas enmiendas al texto. Con posterioridad a ello, éste continuó su tramitación que requiere ser aprobado por la Contraloría General de la República. Desconozco si la Contraloría hizo alcances, pero imagino que este trabajo será analizado y tomado como antecedente por el actual gobierno, el que se ha propuesto formular una política para museos”.

“Mientras tanto” –afirma Krebs– “invitaría al Señor Cardoen, a que antes de su próximo paseo al desierto estudie no sólo la Ley, sino también el reglamento sobre excavaciones y/o prospecciones arqueológicas, antropológicas y paleontológicas, disponible en www.monumentos.cl, que con mucha claridad explica cómo se ha de proceder”.