Por: Alejandra Wood, directora ejecutiva Centro de Estudios del Cobre y de la Minería (CESCO) La semana pasada tuvo lugar en Bruselas la EU Advanced Mining Countries Conference 2017, conferencia de expertos provenientes de los países mineros de la Unión Europea y países productores en que se abordó el desafío del abastecimiento sustentable y responsable […]

  • 15 noviembre, 2017

Por: Alejandra Wood, directora ejecutiva Centro de Estudios del Cobre y de la Minería (CESCO)

La semana pasada tuvo lugar en Bruselas la EU Advanced Mining Countries Conference 2017, conferencia de expertos provenientes de los países mineros de la Unión Europea y países productores en que se abordó el desafío del abastecimiento sustentable y responsable de materias primas consideradas críticas.

Fue interesante constatar cómo países del norte de Europa han desplegado estrategias de atracción para la inversión en minería con sólidos discursos en torno a la sostenibilidad e innovación en el uso y abastecimiento de minerales como un tema crítico para su crecimiento. Cabe destacar que, en todos los discursos, el tema de género es igual de relevante que los anteriores. Este es un desafío para la industria a nivel global y si bien en Chile existen políticas de inclusión laboral femenina, en la mayoría de las grandes operaciones, las mujeres hoy representan sólo el 8% de la fuerza laboral.

Respecto del abastecimiento de minerales provenientes desde otros lugares del planeta, Latinoamérica y África aparecen como los continentes preferidos, aunque para estos países es también relevante asegurar condiciones sustentables para extraer el recurso natural manteniendo los estándares que se exigen dentro de los países mineros de la UE. Dentro de éstos, se encuentra la relación de los inversionistas con el país que los acoge, temas de gobernanza y transparencia, seguridad en el trabajo y las relaciones con la comunidad y el medio ambiente.  También advierten un desafío relevante a la hora de poder garantizar la trazabilidad de las materias primas que abastecen a las industrias protagonistas del mundo del futuro, tales como Apple, Microsoft o Samsung.

Casi paralelo a este encuentro, concluyó el décimo noveno congreso del Partido Comunista chino con la promesa de convertir al gigante asiático en una “gran nación socialista moderna” hacia el año 2050, dando señales claras de que el país jugará un papel importante en el siglo XXI, que considera que la globalización es beneficiosa para su población y que el mercado seguirá siendo el centro de su desarrollo con la innovación científica y tecnológica como sustentos del mismo. Asimismo, la calidad de vida de los chinos ocupa un espacio sustancial en esta visión, así como el cuidado del medio ambiente, lo cual es muy relevante si consideramos que el gigante asiático cuenta con un mercado de 1.400 millones de eventuales consumidores.

Vemos entonces que tanto el “viejo mundo” como China, con su nueva visión de futuro, asignan un rol central a la sostenibilidad, tecnología e innovación al hablar de desarrollo y crecimiento y que ambos buscarán asegurar el suministro de materiales y minerales considerados “críticos” para el futuro. Si bien el cobre aún no está en esa lista, sí podría formar parte de ella en un tiempo o incrementar su tasa de sustitución por otros materiales de no dar garantías de su impecabilidad aguas arriba.

A fines de noviembre nos reuniremos en Shanghai en la sexta versión de Asia Copper Week y los ejes centrales de la conversación, junto con el innegable optimismo ante la mejora en el mercado, serán estos temas.

Si bien, en nuestro país la innovación y sustentabilidad de la minería ya son parte de una conversación transversal en el sector minero a través del Programa Nacional de Minería Alta Ley y Valor Minero, es importante que otros actores se sumen a este esfuerzo público privado para generar las condiciones para que la actividad minera sea una plataforma de generación de conocimiento, servicios y nuevas tecnologías. Asimismo, que contribuyan a abrir la conversación en torno a la participación de los integrantes del territorio en el diálogo y buscar las vías para resolver la ecuación desarrollo y medio ambiente como el primer mundo, pues quizás, en pocos años más, Asia nos exija que así sea.