Coloquio de Perros es el título de un cortometraje (1977) del realizador chileno Raúl Ruiz donde se ponen en tensión los discursos de los personajes. Bajo esa inspiración el colectivo Tres Tristes Tigres, compuesto por el cineasta Fernando Guzzoni, la artista visual Laura Estévez y el periodista Sebastián Herrera, decidió bautizar los encuentros que se […]

  • 18 diciembre, 2019

Coloquio de Perros es el título de un cortometraje (1977) del realizador chileno Raúl Ruiz donde se ponen en tensión los discursos de los personajes. Bajo esa inspiración el colectivo Tres Tristes Tigres, compuesto por el cineasta Fernando Guzzoni, la artista visual Laura Estévez y el periodista Sebastián Herrera, decidió bautizar los encuentros que se han venido realizando todos los domingos, desde el 27 de octubre, a las 18.00 horas en el frontis del MAC de Parque Forestal. Hasta aquí han sido nueve conversatorios, conducidos por la sicoanalista y escritora Constanza Michelson, en los cuales han participado voces multidisciplinarias como Raúl Zurita, María Olivia Monckeberg, Fernando Pairicán, Alejandro Aravena, Gabriel Salazar, Maisa Rojas, Lucía Dammert, Jeanette von Wolfersdorff y el colectivo Las Tesis, entre muchos otros invitados. La idea surgió mientras participaban del primer fin de semana de manifestaciones luego del denominado estallido social.

“Estando ahí nos vino una sensación muy potente de incertidumbre respecto de los posibles caminos a seguir. En ese primer momento sin duda era importante la presión en la calle, pero quisimos tener un lugar propio desde donde construir y aportar”, cuenta Laura Estévez. Se fueron a la casa de uno de ellos y empezaron a pensar qué hacer. “Era un contexto donde se necesitaban intérpretes. Habiendo tantos factores convergiendo en un tiempo limitado, se requería una relectura de las cosas y buscar voces que pudieran dar luces”, agrega Guzzoni. La manera de aterrizar estas intenciones fue hacer una invitación abierta, en medio de la ciudad, con el único propósito de contrastar ideas y pensar el país.

Nunca pensaron que sería más de un encuentro, pero el entusiasmo fue creciendo y la audiencia también. “Esa primera instancia funcionó muy bien porque había efervescencia y necesidad de congregarse, entonces tuvimos la sensación de que había que seguir y profundizar”, dice la artista visual de Tres Tristes Tigres. La idea ahora es editar el material audiovisual que han recopilado; armar piezas breves para su instagram @coloquiodeperros y otras más largas que podrían albergarse en un sitio web (para cuya creación están evaluando reunir fondos a través de una plataforma de crowfunding). Después de un breve descanso de fin de año, continuarán cada domingo, a partir del 5 de enero, y además les gustaría organizar alguna itinerancia para salir con los conversatorios a regiones. Otro proyecto, a mediano plazo, es compilar las intervenciones de algunos de los participantes en un libro. Y, por qué no, crear una fundación que constituya un espacio gratuito de conversación en espacios públicos.

“Es un granito de arena, un espacio nuevo que se articula. Hay espacios similares, más institucionalizados y que me encantan, como el Congreso del Futuro y Puerto de Ideas, este vendría a ser como un hijo punkie de ellos”, explica el cineasta. Agrega que hay un viejo mundo en disputa que exige ciertas voces que lo repiensen. Estévez, por su parte, cuenta que la convocatoria ha fluido: “Los invitados quieren ir porque hay un espíritu colectivo. El formato es interpelador porque se sale de la zona de confort. También ha habido la intención de no incluir personajes netamente políticos porque ellos  ya tienen muchas plataformas de expresión. Aquí hay un espíritu más ciudadano; buscamos cabezas modernas que quieran complejizar”. Hay una idea de la filósofa alemanaHannah Arendt que hoy les hace particular sentido: la mayor revolución es constituir algo.