Latam airlines se asociará con Delta, que lanzará una oferta que superará los $4.000 millones de dólares. El anuncio ocurre luego de que Enrique Cueto informara sobre su retiro de la vicepresidencia ejecutiva de Latam a partir del 31 de marzo de 2020. De concretarse sus planes, su próximo destino sería la capital española. Además, con esta partida, su familia dejará para siempre la plana ejecutiva de la empresa, aunque el mercado da por seguro que el ingeniero comercial seguirá íntimamente ligado a la compañía.
Por: Josefina Ríos

  • 26 septiembre, 2019

Dicen quienes conocen bien a Enrique Cueto Plaza que desde hace algunos años traza con cuidado un plan en su cabeza: quiere vivir en Europa. Allá, aseguran, el ingeniero comercial de 60 años podría disfrutar fácilmente de las cosas que más le gustan: la ópera, los conciertos de música clásica y los viajes. De hecho, ha comentado a sus amigos que la ciudad base elegida para su nueva vida sería Madrid.

Luego de que el lunes 9 de septiembre, el CEO de Latam Airlines comunicara públicamente que dejará el cargo –que ejerció por 25 años– el próximo 31 de marzo de 2020, el sueño de instalarse en la capital española se ve cada vez más cerca.

¿Y por qué Madrid? Los vínculos de los Cueto Plaza con España son conocidos. De origen asturiano, el patriarca del clan, Juan Cueto Sierra, llegó a Chile en 1937 a los siete años junto a su madre y sus hermanos, escapando de la Guerra Civil Española. A la familia controladora de Latam le gusta recordar sus orígenes y la historia del padre inmigrante. Además, a lo largo de los años han mantenido sus lazos con ese país y con varias de las familias españolas que llegaron a Chile por esos años. Con los Martínez, por ejemplo, además de la amistad los unen algunas sociedades, entre ellas, la propiedad del lujoso proyecto inmobiliario Valle Escondido.

De concretarse su plan, la ciudad hispana representa un inmejorable cuartel general para Enrique en el Viejo Continente: el principal hub –o centro de conexió– de Latam en Europa es precisamente el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, lo que le permitiría al mayor de los Cueto Plaza viajar a Latinoamérica con facilidad y en vuelos directos para asistir a las distintas funciones que, según ejecutivos de la aerolínea, es seguro realizará una vez que deje la administración del día a día de la empresa. “Tiene demasiada experiencia y su visión estratégica es fundamental para el buen curso de Latam”, coinciden varios profesionales dentro de la compañía. Y no solo viajará por trabajo: una de las mayores preocupaciones del ingeniero comercial es mantenerse conectado con sus seis hijos y sus nietos que viven en Chile.

El último hombre

Con la salida de Enrique de la plana ejecutiva de la aerolínea, los Cueto dejarán para siempre la administración del día a día de la empresa que adquirieron junto a otras tres familias en 1994. Dos años atrás, en 2017, ya hacía lo propio su hermano Ignacio, al dejar la gerencia general. Hace casi una década, el grupo resolvió que si bien tenían vocación de control (hoy tienen el 28% de la propiedad), Latam no sería una empresa familiar: siempre la pensaron como una compañía global y profesionalizada. Por eso decidieron que la tercera generación de la familia solo se integrará al negocio desde la mesa directiva, “según sus intereses, capacidades y disponibilidad”, como confesaron los propios hermanos Cueto Plaza en una entrevista publicada hace algunos años por Aerolatin News.

Durante los 25 años como CEO de Latam Airlines, Enrique Cueto fue clave en la transformación de una pequeña aerolínea de origen chileno en una multinacional latinoamericana líder indiscutida de la industria en la región y una de las más sólidas del mundo. El viernes 13 de septiembre, cuatro días después de anunciar que dejaría ese cargo a fines de marzo del próximo año, viajó junto a toda su familia a Europa.

En su entorno aseguran que quería aprovechar las vacaciones de septiembre para estar con su mujer y seis hijos. Se le veía contento con la idea de viajar y sobre todo aliviado luego de dar a conocer su decisión. Aunque en la empresa relatan que la transición comenzó el 6 de noviembre del año pasado, cuando Latam informó a la CMF –a través de un hecho esencial de carácter reservado– que el directorio iniciaría un periodo de selección por una eventual salida de Enrique Cueto de la compañía, cercanos al todavía CEO de la aerolínea explican que el proceso de traspaso al nuevo vicepresidente ejecutivo de la empresa, el ingeniero nacido en México Roberto Alvo, y quien hoy ejerce como vicepresidente comercial de Latam, se intensificará una vez que Cueto regrese de su viaje familiar.

Esta etapa no debiera ser complicada. “Roberto lleva 18 años en Latam y conoce muy bien la empresa. De hecho ha participado en las áreas financiera, de planificación, flota y también comercial. Además, tiene una relación muy fluida con Enrique”, complementan desde la compañía. Aun así, la misión de Alvo no estará exenta de grandes desafíos: Según informó LATAM Airlines, la empresa sufrió una pérdida de US$ 68,2 millones en el segundo trimestre de 2019, afectada por un deprimido negocio internacional, la depreciación de las monedas regionales y la profunda crisis económica de Argentina. Además, será el quien tendrá que liderar el proceso de venta a Delta airlines.

Aunque estos resultados están por sobre los de igual periodo en 2018 (cuando las pérdidas acumuladas fueron de US$ 207,8 millones), la aerolínea aún no alcanza los éxitos de su gestión previa a convertirse en Latam Airlines. Desde que en 2010, la chilena LAN anunció su fusión con la brasileña TAM, la empresa redujo sus ganancias muy cerca de la mitad y prácticamente cuadruplicó su deuda. La firma pasó de una ganancia de US$ 300 millones en 2010 a un total de US$ 190 millones en 2018, según cifras entregadas por accionistas al portal económico IProfesional. Asimismo, el nivel de deuda ascendió de los US$ 3.000 millones en 2010 a los actuales US$ 11.000 millones y la acción se depreció más del 50%. Por otro lado, la empresa mantiene frentes abiertos con algunos aeropuertos de la región.

Pero más allá de los complicados números que exhibe la multinacional, la pregunta que ronda hoy en el mercado –y también en las oficinas de Latam– es el rol que finalmente cumplirá Enrique Cueto a partir del 1 de abril de 2020 en la empresa controlada por su familia. Aunque se da por descontado que ocupará un sillón en el directorio de la compañía, ha comentado a sus cercanos que en principio no quiere la presidencia de la mesa, que desde 2017 está en manos de su hermano Ignacio. Por otro lado, hay quienes señalan que podría funcionar como una especie de asesor o consultor en temas estratégicos.

Tampoco se descarta que asuma un rol más activo en Costa Verde, el family office de los Cueto Plaza y que en la actualidad dirige su hermano Juan José. A través de esta sociedad, la familia ejerce el control sobre Latam Airlines. Además de la supervisión de otras inversiones, como Valle Escondido, inmobiliaria Nueva Las Condes y una cadena de cementerios, entre otros negocios.