Las compras navideñas significan un importante incremento en los gastos mensuales, por lo que muchos consumidores recurren al crédito para costear tanto los esperados regalos como los preparativos que estas fechas conllevan, como la cena y compra de adornos para el hogar. Por eso, saber por cuánto y cómo endeudarse es fundamental para evitar caer […]

  • 1 diciembre, 2016

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Las compras navideñas significan un importante incremento en los gastos mensuales, por lo que muchos consumidores recurren al crédito para costear tanto los esperados regalos como los preparativos que estas fechas conllevan, como la cena y compra de adornos para el hogar.

Por eso, saber por cuánto y cómo endeudarse es fundamental para evitar caer en el temido no pago. Y en Navidad, las precauciones a la hora de tomar un crédito son clave para no aumentar la carga financiera hasta niveles insostenibles para el año que viene.

Ante esto, las recomendaciones desde la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif) es siempre “comparar peras con peras”, a la hora de cotizar un crédito de consumo.

¿En qué hay que fijarse para evitar diferencias? Es consenso, tanto en la Abif como en la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) destacan la importancia del CAE, que es la Carga Anual Equivalente y que refleja en términos porcentuales todos los costos del crédito como tasa, seguros, y comisiones de productos vinculados al otorgamiento. Además, se debe poner atención al costo total del crédito, que es la suma de todas las cuotas mensuales pactadas.

Pero además del monto final que se paga, hay que definir los plazos. En eso, es primordial tener en cuenta la capacidad de pago considerando el monto de las cuotas, y para el caso navideño, ojalá no sobrepasar los 12 meses de endeudamiento, para así no llegar a las próximas fiestas con deuda vigente.

Con todo, las recomendaciones desde el Sernac ante una oferta es sencilla: “compárela con la institución de al lado”.

“Hoy los consumidores pueden exigir una cotización y las entidades financieras deben respetarle ese precio por un mínimo de 7 días hábiles”, remarcan en el Sernac.

¿Y cómo cotizar? No solo en sucursales sino también por internet, donde existen herramientas como el comparador de productos financieros, en el sitio del Sernac.

¿Por qué un crédito de consumo?

En general, lo más barato será pedir un crédito de consumo, señalan la SBIF, “aunque su costo dependerá del perfil de riesgo de la persona que lo solicite (considerarán los ingresos de la persona, el endeudamiento, su comportamiento de pago y sus activos)”, advierten.

En la institución liderada por Eric Parrado destacan que la clave es cotizar con tiempo las distintas opciones. “Las tarjetas de crédito bancarias, de retail o líneas de crédito o sobregiro en cuenta corriente son alternativas, pero en promedio son más caras”, aseguran.

Lo anterior debido a que “la línea de crédito o sobregiro en cuenta corriente generalmente le generará intereses desde el día en que la comience a utilizar”. Es por eso que la Superintendencia hace un llamado a la gente a informarse.

Ahora, si el monto no fuera tan alto, lo ideal para una persona es hacer sus compras navideñas utilizando tarjeta de crédito a tres cuotas, sin interés ni comisión, señala el ex gerente general de la Abif, Alejandro Alarcón.

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