Desde hace unos meses, en el mercado apuestan a la venta de la fábrica de tableros Masisa, controlada por la familia suiza Schmidheiny, a través del holding Grupo Nueva (ex Terranova). De hecho, ya se habla de conversaciones con las principales empresas del rubro a nivel local. Según fuentes del mercado en los últimos cuatro […]

  • 14 diciembre, 2007

Desde hace unos meses, en el mercado apuestan a la venta de la fábrica de tableros Masisa, controlada por la familia suiza Schmidheiny, a través del holding Grupo Nueva (ex Terranova).

De hecho, ya se habla de conversaciones con las principales empresas del rubro a nivel local. Según fuentes del mercado en los últimos cuatro meses –y en la más estricta reserva– un grupo de ejecutivos de la matriz forestal del grupo Angelini, Celulosa Arauco, y la fabricante de tableros Masisa se habrían sentado a conversar la posible compra de las operaciones de Masisa en Chile, algo que en las oficinas del grupo que preside Roberto Angelini no comentaron.

Según estas fuentes ya se han realizado dos reuniones –una en Santiago y otra en la sede del Grupo Nueva, en Costa Rica– pero se trataría de conversaciones muy incipientes. El principal obstáculo para llegar a un acuerdo –aseguran quienes han sabido de las conversaciones– sería la consolidación de una posición dominante en el mercado local. Por ello, ya se habrían hecho consultas “informales” a la Comisión Antimonopolios, cuya respuesta habría dejado inquietos a los ejecutivos del conglomerado local.

Por el lado del conglomerado chileno quienes han negociado una eventual transacción serían el gerente general de Celco, Matías Domeyko, y el gerente de administración, Juan Pablo Guzmán, quienes habrían sido asesorados por el ex ejecutivo de la firma, Alejandro Pérez. Aunque Pérez no tiene un cargo en la firma que controla el clan de origen italiano, “es uno de los que más sabe del negocio y su opinión sigue siendo importante”, explicó la fuente.

Entre los activos más apetecidos de Masisa –cuya valorización en bolsa alcanza los 1.200 millones de dólares– están las más de 240 mil hectáreas de patrimonio forestal que posee en América latina y su atractiva presencia en una serie de mercados de la región, como Argentina, Brasil, México y Venezuela. Otra fuente del sector forestal asegura que “Masisa está dando señales de salirse de algunas operaciones desde hace tiempo”. En febrero de este año, la filial en México Amanco –productora de artículos de PVC– fue vendida a la azteca Mexichem en 500 millones de dólares.