¿Santiago se volvió una ciudad maratonista o se trata sólo de una moda? Ojalá no sea lo último y que, de una vez por todas, el deporte se tome la ciudad. 

  • 17 abril, 2008

 

¿Santiago se volvió una ciudad maratonista o se trata sólo de una moda? Ojalá no sea lo último y que, de una vez por todas, el deporte se tome la ciudad. Por Mauricio Contreras

 

 

Parto con una confesión. Hace un año discutíamos este tema en un programa de Radio Horizonte y yo apoyaba la teoría de la moda del running, de un efecto corto y pasajero que no se traduciría en el tiempo. Que la novedad de salir a correr a las calles era por un rato y nada más. Doce meses después, me doy cuenta de lo perdido que estaba y, por suerte, fue así.

Hace diez años el Maratón Internacional de Santiago no convocaba 1.000 personas en sus registros. Daba la sensación de que para correr los 42 kilómetros y fracción el rendimiento físico que se exigía era de un nivel tipo Cristián Bustos u Omar Aguilar y no para un ciudadano común y silvestre. Pero el running ganó terreno en el extranjero y en Chile los clubes de trotadores como Santiago y Full Runners, empresas como Olimpo –permanente organizadora de competencias– y marcas deportivas como Adidas y Nike fueron impulsores de esta fiebre de salir a trotar. También ayudó mucho el estrés laboral que nos atormenta como santiaguinos y que derivó en trotadores que años atrás le hacían el quite al cross en el colegio.

El año pasado, en el Maratón Adidas corrieron 6.800 deportistas. Este año se llegó a 12.000, cerrándose las inscripciones un mes antes. Hombres de negocios, abogados, ingenieros, dueñas de casa, estudiantes universitarios y personajes televisivos vieron el beneficio del trote, el deporte más barato del mundo.

Por años, Chile ha postergado el tema deporte en todas las discusiones de políticas públicas. El deporte –como actividad amateur y para profesionales– nunca ha sido prioridad para ningún candidato; ni menos, para un presidente. Salvo Ricardo Lagos jugando tenis en la Teletón, ¿Hay algún recuerdo de un ex mandatario haciendo deporte sistemáticamente? No. Lo interesante de esta explosión deportiva en Santiago y todo el país es que surge naturalmente del ciudadano. Las marcas vinculadas a este negocio satisficieron la demanda y hoy corre la sensación de que media ciudad está con zapatillas.

Sin una planificación gubernamental que la respalde y empuje, vamos por la senda correcta. En Nueva York, en momentos en que el maratón de esa ciudad había perdido fuerza y convocatoria, invitaron a los neoyorquinos no participantes a apoyar, repartir bebidas isotónicas y, por último, salir a la calle a mirar. El resultado fue una metrópolis activa y despierta.

Lo que pasó el domingo 12 de abril con 12 mil personas corriendo no es un hecho aislado del deporte ciudadano. Es una convicción de que la falta de instalaciones deportivas puede suplirse con el empuje de la sociedad. Que las endorfi nas se desparramen por la ciudad.