La felina casa británica lleva un rato explorando, desde su perspectiva, las soluciones de nueva movilidad. Su primer modelo eléctrico el I-Pace ya marcó la línea ganando el World Car of the Year en 2019, gracias al partido que supo sacarle a esta nueva tecnología. Ahora el mismo modelo explora las posibilidades reales de la conducción autónoma en Oriente Medio.

  • 1 noviembre, 2019

En una ciudad como Dubai -sede de grandes empresas y magnates petroleros- no es poco común ver los más exclusivos modelos que la industria automotriz mundial puede entregar, pero recientemente un auto en particular marcó diferencias de manera muy sutil.

Porque los ingenieros de Jaguar Land Rover probaron en este emirato árabe un prototipo totalmente autónomo: el Jaguar I-PACE, que a su tren motriz completamente eléctrico y con potentes capacidades off road, agrega su manejo autónomo, conectado, eléctrico y compartido.

La unidad de prueba fue modificada para incluir capacidades mejoradas de detención y prevención, mediante radares y cámaras, que le brindan una completa lectura de la situación de entorno en tiempo real. Tanto la dirección como la velocidad son controladas de manera autónoma, mediante un sistema capaz de seguir caminos a través de un mapa detallado en HD que muestra la ubicación de la ruta y una vista detallada de los cruces.