Eran pocos los espacios en los que no había televisores. Hasta ahora. Una empresa denominada Pay Attention comenzó en octubre pasado a difundir una idea que surgió en Estados Unidos, existe en México y está comenzando a masificarse en Sao Paulo: colocar estos aparatos en los ascensores. El emprendimiento es de Patricio Jarpa (ingeniero comercial) y Domingo Vicuña (ingeniero agrónomo), quienes en agosto de 2006 se asociaron con el grupo mexicano Vértice para instalar pantallas LCD de 17 pulgadas.

  • 30 abril, 2008

Eran pocos los espacios en los que no había televisores. Hasta ahora. Una empresa denominada Pay Attention comenzó en octubre pasado a difundir una idea que surgió en Estados Unidos, existe en México y está comenzando a masificarse en Sao Paulo: colocar estos aparatos en los ascensores. El emprendimiento es de Patricio Jarpa (ingeniero comercial) y Domingo Vicuña (ingeniero agrónomo), quienes en agosto de 2006 se asociaron con el grupo mexicano Vértice para instalar pantallas LCD de 17 pulgadas.

Obviamente, no se trata de cualquier televisor, ni tampoco de cualquier elevador. “Son pantallas industriales, especialmente diseñadas para ser vistas en ascensores, con una resolución y luminosidad distintas”, explica Jarpa, quien venía dando vueltas a las idea desde hace tiempo, pero se convenció cuando en un programa de ejecutivos en el MIT uno de los profesores mostró un ascensor que tenía living. En ese minuto, este ingeniero comercial se dio cuenta de que no era el único que pensaba que los hasta 40 segundos que una persona demora en un viaje dentro de un edificio “son tiempo muerto, que puede ser aprovechado”.

Y como el producto está pensado para ejecutivos ABC1, partieron con un plan piloto en el edificio Birman cuyos resultados han sido mejores de lo esperado. Un alto porcentaje de “usuarios” declaró su simpatía con las pantallas –en las que se transmiten las noticias del día, el tiempo y hasta los tacos que hay a la salida–. Tan bien les fue, que la administración del Birman aprovechó de difundir en ellas una campaña de ahorro energético.

Aunque Pay Attention todavía no reporta ganancias, sus perspectivas son auspiciosas. Hoy están instalando aparatos en 10 edificios, de los cuales seis ya están operativos y los socios conversan con una administradora de fondos, un banco, una inmobiliaria, una automotora y un portal de noticias interesados en publicitarse en 17 pulgadas y a varios metros del suelo. “Hasta el Teatro Municipal ha mostrado interés”, cuenta Jarpa.

Las perspectivas son inmensas, asegura Jarpa. De hecho, junto al grupo azteca no descartan, una vez que existan suficientes “puntos” en Chile, ampliarse a países como Argentina. Eso sí, tener en régimen todas las instalaciones demorará un tiempo, ya que sólo emplazar las pantallas toma un mes. Para una eventual exportación del negocio, Pay Attention contarían con el expertise de Vértice, que sólo en el DF mexicano tiene 250 pantallas.